José Martí no fue comunista ni simpatizante de los ideales de Karl Marx y Friedrich Engels
Contrario a lo que algunos pudieran suponer, Martí no era seguidor de las ideas comunistas. Su ideario político se distingue claramente de la filosofía marxista, especialmente en lo que respecta a su enfoque sobre la independencia nacional y la democracia.
José Martí no abrazó el comunismo, sino que anticipó y advirtió adecuadamente a sus contemporáneos sobre las miserias y las repercusiones del marxismo.
Errores de Karl Marx: su trabajo estuvo siempre bajo una lupa equivocada
tomado de El Periodico Cubano
Sus ideas cimentaron los caminos hacia los regímenes autoritarios y dictaduras debido a la centralización extrema del poder
El Marxismo es una ideología que surgió a mediados del siglo XIX. Intentar aplicarla en la actualidad resulta sorprendente para muchos pensadores e historiadores.
El pensamiento de Karl Marx reduce todos los aspectos de la vida humana a factores económicos, subestimando el papel de la cultura, la religión y otras fuerzas sociales. Esta simplificación excesiva es uno de sus principales problemas.
Predijo el fin del capitalismo debido a la contradicción entre el trabajo y el capital, pensando que el proletariado alcanzaría el poder, pero no consideró la adaptación y desarrollo del capitalismo moderno.
Marx no previó que la implementación de sus ideas llevaría a regímenes autoritarios y dictaduras debido a la centralización extrema del poder. No tuvo en cuenta la naturaleza humana, como la diversidad de intereses individuales y la competencia. Esto genera sistemas políticos ineficientes que frenan la innovación y el talento.
Economistas de la Escuela Austriaca, como Ludwig Von Mises y Friedrich Hayek, argumentan que una economía planificada es inviable sin un sistema de precios regulado por el mercado. Esto se refleja en la situación actual de Cuba, donde el régimen ignora las leyes del mercado.
La teoría de la lucha de clases y la explotación del proletariado es demasiado simplista y no abarca la complejidad de las dinámicas sociales. Además, Marx y Engels subestimaron la capacidad de la Democracia Liberal para abordar las injusticias y desequilibrios sociales mediante reformas no violentas.
En la actualidad, se ha demostrado que los trabajadores pueden llegar a ser propietarios de los medios de producción sin necesidad de una revolución. Contrario a lo anticipado por Marx, los salarios aumentaron, y el antagonismo encontró formas de conciliar intereses entre el trabajo y el capital, permitiendo a los trabajadores comprar casas, adquirir autos, tomar vacaciones y distanciarse del concepto de lucha de clases. La colaboración entre las clases sociales es ahora una realidad tangible.
Un aspecto crucial a destacar es la supuesta abolición de la propiedad privada, que demuestra un desconocimiento total de la naturaleza humana. Donde se intentó este paso, se establecieron dictaduras que no llevaron al poder al proletariado, sino a una nueva clase: la oligarquía comunista, destruyendo cualquier vestigio de desarrollo.
Cuba es un ejemplo, cuyo retroceso ha sido significativo.
Cuba se acerca a una catástrofe social sin precedente
Los únicos fundadores vivos del Movimiento Disidente y de Derechos Humanos en Cuba, creado en 1983, hacen un llamamiento ante la grave situación del país en el aniversario del 11J
Tomado de 14 y medioCuba
Ariel Hidalgo/Elizardo Sánchez Santacruz
MIAMI/Cuba se aproxima aceleradamente hacia un punto de inflexión en el que cualquier evento podría ocurrir, incluyendo una gran catástrofe social de magnitudes sin precedentes, ante la cual los linchamientos y saqueos del fin del machadato podrían parecernos meras riñas infantiles.
No estamos exagerando. El primero de enero de 2021, ambos firmantes publicamos y alertamos a esa dirigencia gubernamental, en lo que llamamos Conclusiones de un balance sobre Cuba al cierre del 2020, de que, si no se hacían en lo inmediato cambios radicales, el descontento “podría explotar multitudinariamente con graves consecuencias irreparables”. Y sin embargo, en vez de seguir esos consejos, empeoraron más la situación con medidas que agudizaban el estado ya de por sí muy lamentable del pueblo.
Luego, las manifestaciones del 11 de julio de ese mismo año, con miles y quizás decenas de miles de personas –si sumamos a todos los participantes de las diversas ciudades del país–, fueron pacíficas. La violencia la iniciaron luego las fuerzas represivas.
En vez de seguir esos consejos, empeoraron más la situación con medidas que agudizaban el estado ya de por sí muy lamentable del pueblo
Pero ahora tenemos suficientes razones para temer que esta vez la protesta no solo no va a ser pacífica sino, muy probablemente, catastrófica. Es ya demasiado el sufrimiento y el resentimiento de la población para creer que nuevas reformas tan ineficientes como las que ya se han implementado van a resolver los graves problemas del país. Reforma, como la propia palabra indica, significa solo cambio de forma y no de la esencia de esos problemas.
El argumento de esa dirigencia para negar los cambios radicales es que significarían el fin de la “revolución”. La respuesta que hay que darles, de una vez por todas, es que esa revolución ya no existe desde hace más de cincuenta años, si es que vamos a utilizar el término tal y como lo define la Real Academia Española –“cambio profundo, generalmente violento, en las estructuras políticas y socioeconómicas de una comunidad nacional”–, porque en 1968, cuando finalmente terminaron expropiando al propio pueblo en la llamada ofensiva revolucionaria, confiscando a todos los pequeños propietarios, incluyendo a los más humildes trabajadores independientes como limpiabotas y vendedores de hamburguesas, no hubo ya, desde entonces, ningún otro cambio profundo.
¿Qué ha habido entonces en Cuba desde hace más de cincuenta años? El sistema político y socioeconómico que fue producto de aquella revolución, una dictadura totalitaria que llevó a prisión o pasó por las armas a antiguos compañeros de lucha que intentaron impedir aquella traición de incumplir las metas democratizadoras que ellos mismos habían prometido –restauración de la constitución y realizar elecciones libres– para imponer por la fuerza un régimen que hizo realidad los temores más sombríos que casi un siglo antes había albergado José Martí en carta a Máximo Gómez, sobre un posible caudillo que, “al frente de un pueblo entusiasmado y agradecido, con todos los arreos de la victoria”, convertiría a la República en un campamento de ordeno y mando.
Es ya demasiado el sufrimiento y el resentimiento de la población para creer que nuevas reformas tan ineficientes como las que ya se han implementado van a resolver los graves problemas del país
Hablemos con propiedad: ya no hay un solo revolucionario en las filas del Partido Comunista o del Estado. Los verdaderos revolucionarios están manifestándose en las calles, o en las cárceles, como Luis Manuel Otero Alcántara, José Daniel Ferrer y Maykel Castillo Osorbo, quienes, como otros cientos de prisioneros, solo expresaron pacíficamente sus anhelos de una Cuba mejor, derecho consagrado por la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Sin embargo, fueron condenados a penas de cárcel superiores a los que recibieron los asaltantes del cuartel Moncada, que portaban armas de fuego y dejaron numerosos muertos. Y aun así, fueron amnistiados dos años después.
Ese sistema económico-social, que a pesar de todo siguen llamando “revolución”, ha sido el responsable de la destrucción de todo el país. Porque esa dirigencia, como Frankenstein, creó a un monstruo que luego no pudo ser capaz de controlar, una burocracia corrupta e ineficiente de miles de funcionarios elegidos no por capacidad sino por confiabilidad política, sin verdadero interés en la productividad, un modelo, por tanto, que solo genera una crisis permanente.
Esa crisis únicamente se alivia cuando existe un aliado externo capaz de subsidiarlo, y cuando ese aliado falta, es cuando realmente ese sistema se presenta tal y como es. Es en esos casos cuando acuden al recurso de los éxodos masivos para aliviar las tensiones sociales internas, un recurso que solo les sirve para ganar tiempo mientras se busca ese nuevo aliado capaz de suministrar los recursos que el país requiere para mantenerse en pie. Y eso es, justamente, lo que están buscando desesperadamente desde el quiebre de la economía venezolana.
Pero ese aliado no acaba de aparecer y, si no aparece, el sistema colapsará definitivamente. Por lo general, la magnitud de estos éxodos es directamente proporcional a la magnitud de la crisis, y este último éxodo ha sido el más grande de todos los tiempos, lo cual indica que están afrontando la crisis más profunda de toda su historia y las tensiones aliviadas por ese gran éxodo tienden a reproducirse en muy corto plazo, mientras que la situación internacional no permitiría, en tan poco tiempo, otro éxodo como el anterior.
Todos juntos constituirían una fuerza moral con suficiente poder de convocatoria para desplazar pacífica y armoniosamente a esa dirigencia fallida
Hemos llegado, pues, a un punto definitivo y decisivo donde las alternativas se presentan muy claramente: o esa dirigencia realiza en lo inmediato un cambio profundo, o las multitudes desesperadas barrerán con esa dirigencia de la peor manera.
Convocamos, por tanto, a la disidencia, a una unidad de todas esas alianzas que han venido realizándose en los últimos años, así como exhortamos al concurso de muchos intelectuales honestos y sensatos para que ejerzan su influencia. Todos juntos constituirían una fuerza moral con suficiente poder de convocatoria para desplazar pacífica y armoniosamente a esa dirigencia fallida para evitar la tragedia, y conducir a ese pueblo, para el bien de todos, incluyendo la integridad física de esos mismos actuales dirigentes, sin venganzas ni revanchismos, hacia un proceso profundo de transformaciones sociales.
Cuba se levantará de sus cenizas, y será, para el mundo, un paradigma de libertad, paz y prosperidad.
Tantas ganas de vivir ahora en el mar convertidas en cenizas.
A tí madre mía, mi luz de sol y luna, te dedico los desahogos de mi corazón fracturado, por tu adiós inesperado, y hoy negado a una cruel e hiriente realidad, que golpea y destroza mi alma, que entre pensamientos en penumbras, como olas van y vienen a mi mente sin cesar.
Unos fuertes como martillo al hierro, otros como tus más suaves caricias.
Me hago una danza de luchas que sostienen y tiran de mí a su antojo, con preguntas sin respuestas, y recuerdos oscuros que me quieren atormentar.
Son tantos los por qués.. tantos los quizás...pero por tí mi reina a desechos van, para que como paloma blanca puedas
alcanzar la paz en la que mereces estar.
Aún no creo que no vuelva a verte, o que no vaya a abrazarte en esta tierra jamás, madre mía cómo pudo esto suceder?, si fueron incontables nuestras charlas que junto a un café llenas de ilusiones sin pedir permiso se fueron en una estrella fugaz. Quedándonos sin tiempo a nada, cual látigo en una apresurada despedida, casi sin un beso o un abrazo nos dió tiempo a dar.
Siempre mi canto para tí mi reina. Perdona mis lágrimas, son para sanar, y así aliviar el dolor de tu ausencia que siempre será mi pesar.
Pero no te preocupes mi adorada, que aferrarme a infinidad de bellos momentos es mi nuevo bienestar, que vienen como
bálsamo a mi memoria, alimentando la fuerza que necesito para no claudicar, además de tu guía que sé, nunca me faltará.
Madre tú
Alegría tú
Guerrera tú
Única tú
Gracias... gracias, qué más te puedo dar?
Gracias por permitirme ser tu hija. Gracias por tanto amor sin par.
Sé que al mirar al cielo, te encontraré mi lucero radiante, la que más luz tendrá. Otro refugio será el océano, que en sus aguas tu presencia quiero encontrar. Aunque muy dentro de mí, bien guardadita, siempre ahí, tú estarás.
Las palabras no me alcanzan para poder expresar mi amor por tí mamita mía. Hoy y todos los días voy a celebrar tu vida, porque tu adiós jamás.
El lazo que nos une permanecerá en un abrazo apretado que vence los muros de la eternidad.
Ayer fui hasta el mar , ya lo necesitaba. Y sabes ? Sentí tu presencia , acompañada de muchos más que marcharon antes.
Se que estas aguas quedan lejos , son más frías , a menudo casi heladas. Tienen más vieiras, mejillones y almejas , aunque mucho menos sal.
Pero justo ayer lucian idílicas, turquesas , por momentos cálidas. Te invitaban a entrar en ellas, sumergirte y disfrutarlas como lo hubieras hecho tú , eso lo sé.
Ahora que ya formas parte de este inmenso ocèano serás un pez, sirena , burbuja o blanca espuma.
Viaja en paz , vuela serena. Tener siempre seguro que nunca te olvidaremos.
Cuba es un país donde las cárceles y centros de reclusión están muy presentes. Antes del régimen castrista, que comenzó hace más de medio siglo, había 14 cárceles para una población de 6 millones de habitantes. En la actualidad, existen alrededor de 300 prisiones para 11 millones de ciudadanos. Esto significa que las cárceles se han multiplicado por 20 (explicó el OCDH).
Normando Hernández: 'Me decían que Dios era Fidel. Para los guardias, los presos políticos éramos lo peor'
'Vi a presos acostados en el piso, aguantados por cuatro o cinco, para que otro les sacara un diente o una muela mala con un alambre, porque no les daban asistencia médica', relata el exprisionero del Grupo de los 75.
Tomado de Diario de Cuba
Por Javier Roque Martinez
Han pasado 14 años desde que Normando Hernández González (54) fue desterrado de Cuba, en 2010. Entonces acababa de cumplir siete años y cuatro meses de prisión política. Hernández, fundador de la primera agencia de prensa independiente de Camagüey desde 1959, el Colegio de Periodistas Independientes, fue parte del Grupo de los 75 opositores, activistas de derechos humanos y periodistas que Fidel Castro encarceló durante la Primavera Negra de 2003.
Tras un breve exilio en España, Hernández se radicó junto a su familia en Miami, Estados Unidos, desde donde ha seguido trabajando por la causa cubana. En 2012 fundó el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP), una ONG sin ánimo de lucro que alberga cuatro medios comunitarios y de periodismo ciudadano activos dentro de Cuba. Desde 2016, además, el ICLEP documenta hechos violatorios de la libertad de expresión y prensa ocurridos al interior de la Isla.
En esta ocasión dialogamos con Normando Hernández sobre la condena que cumplió en cuatro prisiones distintas, muchas veces en condición de aislamiento y tortura, tanto física como psicológica. Este texto forma parte de una serie de entrevistas realizadas por el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas para registrar la experiencia de personas que han sido privadas de su libertad, y contrarrestar la información oficial sobre la vida en las prisiones de la Isla.
¿Cómo lo apresaron a usted?
Yo había ido a La Habana a reportar la huelga que Orlando Zapata Tamayo, Marta Beatriz Roque y otras personas estaban haciendo para exigir la libertad de Óscar Elía Biscet y los demás presos políticos de aquel momento. Como a las dos o tres horas de salir de allí comenzó la redada del 18 de marzo de 2003, aunque yo no me enteré en ese momento, porque me fui para Camagüey. Viajé la noche entera y llegué a mi casa todavía de madrugada. Como a las 9:00 de la mañana del día siguiente me llamó un periodista de Radio Martí, que fue quien me comentó lo que estaba pasando.
Ese mismo día, a las 3:00 de la tarde, llegaron a mi casa. Ya yo me había ido, pero registraron todo hasta las 9:00 de la noche. Como no pudieron apresarme, pusieron fotos mías en distintos lugares y corrieron el rumor de que me estaban buscando porque yo quería poner una bomba o envenenar el agua en una escuela, algo que creó un estado de opinión muy desagradable para toda la familia y las personas que me conocían. Regresé a mi casa después y estuve escondido cuatro días, esperando que mi hija cumpliera un año de nacida. El 24 de marzo me entregué.
¿Qué pasó después?
Del día en que me entregué al que me hicieron la petición fiscal transcurrieron diez días nada más. Al onceno fue el juicio, que quedó concluso a sentencia de cadena perpetua como atenuante de la pena de muerte; y al duodécimo se hizo firme la sentencia de 25 años de privación de libertad, de los que cumplí siete años y cuatro meses, cuando me desterraron.
¿Por qué lo sancionaron?
Por el Artículo 91 del Código Penal de aquella época, referido a "Otros actos contra la seguridad del Estado". Pero en realidad yo fui preso por hacer periodismo independiente en Cuba.
¿Dónde cumplió su sentencia?
Primero, en el régimen especial o Corredor de la Muerte de la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba. Después, los presos del Grupo de los 75 que estábamos allí hicimos una huelga de hambre para exigir mejoras carcelarias y que se respetaran nuestros derechos, y nos dispersaron. A mí me trasladaron a la prisión Kilo 5 y Medio, en Pinar del Río, donde estuve alrededor de cinco años. De ahí, me llevaron para la prisión Kilo Siete, en Camagüey. Los últimos años los pasé hospitalizado cada cierto tiempo en el Hospital Nacional de Reclusos del Combinado del Este, en La Habana. Cuando mejoraba, me regresaban a Kilo 7.
¿Cómo fue el recibimiento en la prisión?
Cuando llegamos a Boniato, en Santiago de Cuba, la jefatura de la prisión se reunió con nosotros y nos informó el régimen que íbamos a tener. Lo curioso es que ese régimen no existía para ningún otro preso. Normalmente un preso tenía una visita mensual y un pabellón conyugal cada 45 días o dos meses. Nosotros tendríamos visitas cada tres meses y pabellón cada cinco meses. En las visitas, solo nos dejaban pasar 30 libras de alimentos y pertenencias, cuando el resto podía pasar más. Nos dijeron que teníamos derecho a una hora al sol de lunes a viernes, pero eso tampoco lo cumplían. Nos la daban una o dos veces a la semana, y a veces pasábamos semanas enteras sin ver el sol.
Fuera de eso, ¿cómo era la vida en prisión?
En Santiago de Cuba estuve en el "corredor de la muerte", donde cada preso tenía su propia celda, porque estaban esperando la pena de muerte por fusilamiento, o sancionados a cadena perpetua. Pero no había espacio para nada. Entrabas y a menos de 30 centímetros estaba la punta de la litera, el turco a la misma altura, simplemente separado por una pulgada, y un pasillito que medía 75 cm de ancho y un metro y pico de largo. Mi celda era tapiada y no tenía agua. El turco se filtraba y tenía siempre un charco de orina al frente. No podía respirar por el olor nauseabundo que salía de allí, además de las ratas.
¿Y en las otras prisiones?
En Pinar de Río conviví un tiempo con reclusos comunes, y en Camagüey estuve en un destacamento lleno de presos políticos, con unas pésimas condiciones higiénicas, hacinados, torturados, sin ningún tipo de calidad de vida. Eran barracas largas, llenas de literas dobles, una al lado de la otra; un jolonguero, que es donde los reclusos guardan sus pertenencias; y unos baños al final, con los turcos y unos tanques donde guardábamos el agua cuando venía. Pero la mayor parte del tiempo viví aislado totalmente. Una vez estuve ocho meses en una celda tapiada de alrededor de 3x4 metros, oscura, sin agua, sin luz eléctrica, sin colchón para la cama, durmiendo sobre el concreto, rodeado de mosquitos, roedores, cucarachas, solo con un baño turco.
¿Cómo funcionaba la disciplina en estas prisiones?
Yo nunca respeté ninguna disciplina penitenciaria mientras estuve preso. No me paraba en firme durante el recuento, no respetaba las visitas de oficiales ni nada. Me comportaba decentemente, pero no respetaba sus imposiciones. Es más, en siete años y cuatro meses que estuve preso nunca me llevaron a un comedor. Me llevaban la comida a la celda o al destacamento.
¿Fue interrogado en prisión por agentes de la Seguridad del Estado?
Siempre. En el proceso de instrucción penal los interrogatorios fueron largos y a cualquier hora. Estaba en una celda tapiada en la sede de Camagüey de la Seguridad del Estado, con una luz permanente, con las paredes salpicadas de cemento y camas también de cemento. Los alimentos los traían a cualquier hora para que uno perdiera la noción del tiempo. Me interrogaban un rato y después me llevaban a otra habitación con mucho aire acondicionado, que es otra forma de tortura.
Luego, cuando estuve preso en celdas de aislamiento, se paraban a provocarme, a interrogarme, a tratar de condicionarme. Como yo no vestía de preso, en los días de visita me decían: "Normando, si no te vistes de preso no tienes visita". Trataban de que uno faltara a su palabra, a sus convicciones, a sus principios. Yo sencillamente les decía que no había mandado a buscar a mi esposa y a mi hija, no porque no quisiera verlas, era lo que más quería, pero yo sabía que ninguna de ellas iba a estar de acuerdo con que yo adoptara una actitud cínica o cobarde ante ellos. Nuestras familias lo sufrían, pero lo entendían y vivían orgullosas de que nosotros tomáramos esa posición.
Antes ha mencionado varias veces la palabra "tortura". Hablemos de eso.
Entrar a una prisión ya es una tortura psíquica. Celdas de aislamiento por tres, cinco, ocho meses, sin ver a nadie, pasando frío, en calzoncillos, conviviendo con ratas, cucarachas, mosquitos, jejenes. Me dieron con tonfas, me tiraron escaleras abajo, me arrastraron pasillos enteros entre cuatro y cinco guardias. En Santiago de Cuba me pusieron "shakiras" y me escoltaron con pastores alemanes para ir a una consulta médica dentro de la misma prisión, como si fuera un terrorista o un delincuente de alta peligrosidad.
Además, recibí otras torturas psicológicas durante años. Me dijeron que tenía tumores en los riñones, lo cual luego comprobé que era falso. También me dijeron que tenía pólipos pediculados en la vesícula biliar, incluso médicos especialistas. Después de tantas presiones familiares, decidí operarme. Me sacaron la vesícula en el Hospital Militar de La Habana, pero no querían darme la biopsia. Hasta que mi familia hizo un escándalo internacional. Entonces vino el jefe de Servicios Médicos de las prisiones de Camagüey y me dijo, riéndose: "Normando, verdad que tú eres bobo. Tú nunca tuviste pólipos. Lo que tenías eran unas bolitas de grasa en la vesícula". O sea, que me extirparon la vesícula biliar sin necesidad.
Hablemos de la atención médica en la prisión.
No recuerdo que me hayan efectuado ningún tratamiento. Sí llevaban un registro del historial médico, pero era más como una forma de tortura, como expliqué antes. Pero en general es un problema acceder a un médico en una prisión. Yo vi a presos acostados en el piso, aguantados por otros cuatro o cinco reclusos, para que otro le sacara un diente o una muela mala con un alambre. Preferían pasar ese trance de dolor a continuar con aquello día y noche, porque no les daban asistencia médica. Para que un preso fuera atendido en un momento de crisis, los demás tenían que golpear las rejas, hacer bulla. Y muchas veces no había médico o carro para llevarlo a un hospital.
¿Convivió con alguien que tuviera alguna discapacidad o necesidad especial?
Sí, conviví con enfermos crónicos, personas con aneurismas cerebrales, ciegas, en sillas de ruedas. Estas personas son las que más sufren dentro de una prisión. Los servicios especializados son muy escasos y el sadismo de los guardias les impide tener una asistencia primaria adecuada. El sistema penitenciario cubano es incompatible con las condiciones de salud de los reclusos.
Estas personas en muchas ocasiones tenían que autoagredirse, inyectarse excrementos con orina en sus miembros inferiores, introducirse un alambre por la uretra, coserse la boca, hacerse cortadas en los brazos o enterrarse alambres en la cavidad abdominal para ser atendidos. Se creaban un problema extra para ver si después de ser llevados a una enfermería tenían la suerte de que los viera un especialista o de que les dieran los medicamentos que necesitaban. Daba grima verlos llorar, sufrir.
¿Cómo era la alimentación?
Nos despertaban sobre las 5:00 de la mañana para desayunar. El almuerzo empezaba como a las 10:00 y la comida entre las 4:00 y las 5:00 de la tarde. En Santiago de Cuba nos daban de desayuno un pedacito de pan y "chorote", una harina de maíz hervida con un poco de azúcar y agua. Tenías que tomártelo caliente porque si se enfriaba no había quien se lo tragara. El alimento más asqueroso era la "burundanga", una pasta blanca, amorfa, decían que de las vísceras de las reses. La peste llegaba 20 o 30 minutos antes a nuestras celdas. Los guardias se quitaban los pullovers y se los ponían como nasobuco para despacharla. Y con el mismo cucharón servían el arroz y la sopa, por lo que todo cogía la misma peste.
Como plato fuerte también daban tenca, en muchas ocasiones putrefacta. Parecía un imán lleno de alfileres, porque era más espina que hebras de carne. La sopa era una ofensa al agua, si acaso con un fideo. Para mí, lo mejor era cuando daban pasta, coditos, porque los daban blancos, incluso sin sal, pero eso era lo que mejor me caía en el estómago.
Llegó un momento en que tuve que dejar de comer la comida de la prisión por todas mis enfermedades gástricas. No había una comida que no me provocara crisis gástricas, diarreicas o vómitos. Ellos me mejoraron la comida en un momento, debo ser honesto, pero mi organismo rechazaba hasta esa comida. Vivía prácticamente de refrigerios que me traía mi esposa, porque la comida de la prisión no tenía calidad, cantidad ni mucho menos balance nutricional.
¿Cómo fue para su familia todo ese tiempo que usted estuvo preso?
Mi hija creció bajo el hostigamiento psicológico de la Seguridad del Estado. Los compañeros de aula y sus padres eran aleccionados por la policía política para que la agredieran o se metieran con ella. A mi esposa no la dejaban entrar a la escuela. Mi hija tenía que viajar cientos de kilómetros desde pequeñita para poder verme. La primera vez, cuando tenía un añito y había pasado uno o dos meses sin verme, no me reconoció hasta pasados 15 o 20 minutos, cuando se lanzó a mis brazos.
El día que nos fuimos a España se abrazó a mí como una bufanda y se puso cianótica de los llantos. Mi esposa, fundadora de las Damas de Blanco, era citada constantemente, amenazada, no la dejaban salir de la casa. Fue mucha la represión que sufrió mi familia, e incluso algunas amistades.
Fresa y Chocolate 1993, adaptación de la historia escrita por Senel Paz (El Lobo, el bosque y el hombre nuevo)
Es la primera película en representación de Cuba que obtuvo una nominación, en la categoría de Mejor Película Extranjera, en los Premios Oscar de 1994.
Presente en numerosos festivales de cine internacionales, como los de Berlín y Chicago, la cinta también obtuvo el Premio Goya al mejor largometraje extranjero de habla hispana en la edición celebrada el 21 de enero de 1995
El tiempo y los años han sido testigos de verdaderas crueldades por malas decisiones en el mundo del expectáculo.
Los Premios Oscar no escapan a ello.
Particularmente y en honor a mis propias vivencias pienso que se le deben honores a filmes que luego de ser ignorados por la Academia de Hollywood han demostrado a lo largo del tiempo su inmensidad y calidad excepcional.
Si es cierto que en esos años la competencia era extremadamente fuerte por la calidad de las demás películas contrincantes no descarto; y así es que desde mi ignorante conocimiento me atrevo afirmar la existencia de favoritismo y marcado desbalance en las diversas categorias de premios.
Si para mí es difícil hablar de películas favoritas, solo podría decir que no me canso de volver a ver hasta sorprenderme repitiendo diálogos de Cadena Perpetua (The Shawshank Redemption) año 1994 (siete nominaciones y cero premios)
Y el Color Púrpura , año 1985, esta última basado en la novela homónima de Alice Walker.(once nominaciones y cero premios)
No soy capaz de recordar si me leí primero el libro , que llevo conmigo a pesar de todas mis mudadas ,o si fue primero la película .
Solo me atrevo a decir que cada letra me dibuja un rostro, cada palabra desemboca en un gesto , por cada párrafo que termino brota por mi piel un ácido sudor con aroma de maiz que solo se podría respirar en los cálidos días del Sur de Estados Unidos.
Cada página ...cada página que paso es un trozo de vida encarnada en la maravillosa fusión de los personajes que tejen esta rica historia tras el cese de la esclavitud , pero rodeada de prejuicios y perjuicios para una mujer completamente dominada ,dependiente y sumisa, pero que aún así avanza hacia un horizonte púrpura.
Que más decir que no sea recomendar a las generaciones futuras esos magníficos filmes que se quedaron sin estatuillas.
Uno de los poemas fue un soneto que la menor presentó durante
su clase de literatura de 2º de la ESO en el colegio donde estudiaba. A pesar de su corta edad, exponía cómo había ayudado a una mujer a salir de las garras
de la adicción a las drogas
"Blanca Coca "
Su sonrisa tan brillante como el sol
Era la más profunda y hermosa boca
Le encantaba la verde, clara, blanca col, y también la blanca clara coca.
Tanto amor se agrupaba en mi corazón, que oía temblar mi inquieta muñeca
Ayer rio, lloró dentro del avión, era una simple corta lágrima seca.
Aquella hermosa delgada figura, quería dejar la viciosa coca
Yo y ella insistendo en esto, lo consiguió
Como premio la retraté en pintura
Ella se dejó aconsejar por una cría, y al final ella contenta aceptó
"Somos cazadores de fantasmas y estamos investigando estos extraños avistamientos", introducía Asunta, junto a una fotografía suya en la que se autodenominaba "jefe de los cazadores de fantasmas".
En septiembre de ese mismo año, escribió una segunda entradaen el
blog en la que contaba la historia del parque de la Alameda.
La muerte de los abuelos de Asunta
El cuerpo del padre de Rosario Porto fue descubierto sin vida en
su casa de Santiago ese mismo julio de 2012, antes de que Asuntaempezase el blog. El parque de la Alameda era el favorito deFrancisco Porto Mella y solía llevar siempre a su nieta a pasear
"Érase una vez una familia feliz; un hombre, una mujer y unhijo",comenzaba explicando.
"Un día la mujer fue asesinada. Elhombretuvo que tomar represalias contra la persona que mató a su esposa (Anna), pero él también murió, porque, al intentar tomar represalias,el hombre malo mató a John, el marido".
First we´re going to tell the story of the Alameda park:
Once upon a time there was a happy family; a man, a woman and a son.
One day the woman was asesinated. The man had to take retaliation on the personwho killed his wife (Anna) but he died as well, because he tried to take retaliation but the bad man killed Jonh, the husband.
His body is in the Alameda park and his spirit too. He hopes his wife´s spirit will come to him. Everyday he sits on the banches.
The body and the spirit of his wife are in Velvís park.
¡Arroz con mango! Es el almuerzo que le ofrecen a pacientes cubanos en Granma
tomado de: Cubanos por el mundo
Este absurdo y despreciable plato, más propio de un chiste de mal gusto que de una dieta adecuada para pacientes, refleja la indiferencia de la dictadura hacia el bienestar de su propio pueblo
A través de las redes sociales los cubanos han denunciado el almuerzo que reciben los pacientes en el municipio de Pilón, en Granma.
Los cubanos que estaban realizándose un tratamiento de hemodiálisis fueron tratados como si fueran animales, pues el almuerzo que les ofrecieron fue arroz con mango.
“Estoy completamente muy triste porque he venido con mi tia a hacerse su tratamiento de hemodiálisis y al ver a la hora del almuerzo lo que se le ha dado a los pacientes, mírenlo ustedes mismos, esto es triste y doloroso”, dice el mensaje publicado por una persona de Granma.
Esta situación ocurre en todos los hospitales de la isla, donde frecuentemente los antillanos se quejan de la comida que reciben, que aparte de que no es nutritiva ni balanceada, la preparan con una apariencia asquerosa y mal aspecto.
¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI, en un país que se jacta de su supuesta igualdad y justicia social, se permita que los enfermos sean tratados de esta manera? El “arroz con mango” no solo es una afrenta a la salud física de los pacientes, sino también un insulto a su dignidad como seres humanos.
Este vergonzoso episodio pone de manifiesto la incompetencia y el desprecio del régimen cubano hacia las necesidades más básicas de su población.
Reportan apagón en el Hospital Oncológico de Santiago de Cuba
tomado de CiberCuba
"Las enfermeras y nosotros nos estamos alumbrando con la linterna del teléfono", denunció un paciente.
La explicación que les dieron es que la planta eléctrica o el grupo electrógeno no tenía el aceite que necesita y la predicción en que debían trabajar sin electricidad por unas cuantas horas.
"Las enfermeras y nosotros nos estamos alumbrando con la linterna del teléfono", denunció un afectado. "Llamamos al Partido y a todos lados y aún nos siguen quitando la corriente".
Más de cien personas comentaron indignados en la publicación, preocupados por la situación de los enfermos de cáncer, muchos de los cuales dependen de aparatos electrónicos para sus tratamientos.
Otros refirieron que los apagones y los problemas con la planta no son nuevos en ese hospital.
Otras rutas más esperan...
Sal a buscarlas, Candil de nieve
...Tampoco yo pienso que sufrir es aquella opción que nos dió algún Dios para salvarnos.
Ancianos constituyen el único grupo poblacional que crece en Cuba
Los expertos consideran que esta dinámica demográfica “está caracterizada por una alta incidencia de la pobreza, aguda inequidad social, baja cobertura de la seguridad social y probable tendencia hacia el deterioro de las redes de apoyo familiar”.
Yo aportaría la fuga de profesionales y gente "joven" en busca de oportunidades que no encuentran en su país
'Un litro de aceite o cinco libras de azúcar': lo que puede comprar la pensión de un jubilado cubano
'Nos estafaron, y lo peor es la humillación de tener que depender de otros teniendo una jubilación', dice un extrabajador de la gastronomía estatal.
Tomado de ddc
Ignacio trabajó 42 años como gastronómico y desde hace 14 años está retirado. Su jubilación es de las más bajas de Cuba, poco más de 1.500 pesos. "Ahora mismo lo único que puedo comprar con eso es un litro de aceite o cinco libras de azúcar. ¿Y lo demás con qué lo compro?", se pregunta.
"Se suponía que uno trabajaba toda la vida y aseguraba la vejez con la jubilación, pero resultó mentira. Nos estafaron, y lo peor es la humillación de tener que depender de otros teniendo una jubilación. Yo siempre estuve orgulloso de mantenerme por mí mismo y creí poder siempre, pero ahora soy 'vulnerable' y necesito que mis hijos o en la iglesia me regalen las cosas, porque lo que gano perdió todo el valor, no me da para nada. Nos engañaron", lamenta.
Amaury es un extrabajador de la Salud, del área de Higiene y Epidemiología, e igualmente se siente engañado: "Trabajé 45 años antes de jubilarme, pero no me retiré, seguí contratado en la docencia por siete años más. Lo di todo por el sector, y ahora ya no puedo trabajar más por problemas de enfermedad. Los 3.100 pesos que gano se me van como agua, no me alcanzan ni para una semana", explica.
"Los precios andan en las nubes y tanto los salarios como las pensiones siguen igual, estáticos, como si nada hubiera cambiado. Al Gobierno no le importa cómo vivimos, ni con qué. Es una falta de respeto, y de una pila de cosas, que después de trabajar toda la vida te quedes sin jubilación. Porque es lo que sucede, ¡perdimos la jubilación!, porque esa miseria y nada son la misma cosa. Si tuviera salud me ponía a trabajar de nuevo con los particulares porque lo necesito, pero no puedo".
Los jubilados y pensionados son dos de los grupos sociales vulnerables más golpeados por la agudización de la crisis general de Cuba. Tienen que enfrentar la inflación, que es cada vez más de"Este país se hundió ya. No hay medicamentos, los hospitales no sirven, la comida que aparece es carísima y no tenemos un Gobierno que se preocupe por la gente, al contrario, te deja en la miseria con sus propios inventos. Envejecer aquí en Cuba es un calvario; un país como este, que era 'una taza de oro'".
El salario promedio en Cuba es de 4.000 pesos, lo que representa poco más de 11 dólares en el cambio informal, que es por el que se establecen los precios minoristas. El salario mínimo es de apenas 2.100 pesos, unos seis dólares para todo un mes. Sobre esa referencia, la pensión mínima por jubilación es de 1.528, apenas cuatro dólares, y como promedio no excede los diez dólares mensuales.
En vez del salario o las pensiones ganadas durante toda la vida laboral, son las remesas enviadas desde el exterior, principalmente desde Estados Unidos, la fuente principal de sustento de aproximadamente la mitad de las familias cubanas. Pero el otro 50% existe, y padece todo el peso de la crisis.
Cada vez son más frecuentes los ancianos pidiendo limosna en lugares públicos, o rebuscando en la basura, o revendiendo periódicos y cigarros para sobrevivir. Y cuando se indaga, la inmensa mayoría tiene una pensión que no le alcanza para casi nada. Una triste realidad en la que no se trata solo del dinero que no alcanza, sino también de la condición sicológica de personas que deberían tener seguridad económica y terminaron estafadas por el Estado-Gobierno, viviendo en condiciones paupérrimas.
Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara.
Plataformas independientes verifican 16º feminicidio ocurrido en lo que va de 2024
Se trata del asesinato por razones de género de la camagüeyana Elisbeidi Tamayo Peña, de 39 años y madre de tres hijos menores de edad.
Por Carlos Alejandro Rodríguez (Redacción Cubanet)
MIAMI, Estados Unidos. – La plataforma de apoyo a las personas en situación de violencia de género YoSíTeCreo en Cuba y el Observatorio de Género de la revista feminista Alas Tensas (OGAT) confirmaron este lunes el decimosexto feminicidio del que se tengan noticias en Cuba en lo que va de año.
Se trata del asesinato por razones de género de la camagüeyana Elisbeidi Tamayo Peña, de 39 años y madre de tres hijos menores de edad. El crimen ocurrió el pasado 11 de abril en el municipio de Sibanicú.
Tamayo Peña fue ultimada por su expareja, quien se suicidó tras cometer el crimen, de acuerdo con YoSíTeCreo en Cuba y el OGAT.
“Conocimos de estos hechos por los canales creados para la denuncia de feminicidios en Cuba; luego fueron publicados por medios de prensa, ciudadanía y activistas, y verificados con fuentes comunitarias por el esfuerzo conjunto de OGAT y YSTCC”, precisaron ambas organizaciones.
El subregistro de YoSíTeCreo en Cuba y el OGAT incluye 16 feminicidios confirmados desde el 1 de enero de 2024, dos intentos de feminicidio y cinco casos que “necesitan acceso a la investigación policial”.
“Estamos investigando una alerta [de feminicidio] en Manzanillo, una en Ciego de Ávila, una en La Habana y una en Artemisa”, también precisaron ambos grupos.
Violencia machista en Cuba: solo la que se reporta
En 2023 se reportó un alarmante aumento de feminicidios en la Isla, con 89 casos verificados, la cifra más alta desde que grupos como YoSíTeCreo en Cuba y el OGAT comenzaron a recopilar datos en 2019. Las estadísticas revelan el perfil de las víctimas: mujeres de 37 años, residentes en zonas rurales, con al menos un hijo y asesinadas por sus exparejas.
En diciembre pasado, el propio Gobierno cubano reconoció que en 2023 habían tenido lugar 117 hechos por “muerte violenta de mujeres”. Sin embargo, el régimen se negó a reconocer que se trataba de feminicidios, desligándose de cualquier responsabilidad en estos hechos violentos.
Un donativo de 1.650 toneladas de arroz vietnamita viaja a Cuba
tomado de 14 y medio
La llegada del producto ha sido celebrada por todos los altos cargos del Gobierno, empezando por el primer ministro, Manuel Marrero.
"Quiero agradecer en nombre del Partido, Gobierno y pueblo de Cuba el anuncio del nuevo donativo de arroz para nuestro país. Es un tema que tiene mucho impacto para el pueblo en este complejo momento que estamos atravesando y esto también es parte de esa sensibilidad que han tenido los líderes vietnamitas de contribuir a la soberanía alimentaria de nuestro país", agregó durante su encuentro con Tran Luu Quang.
"Es un tema que tiene mucho impacto para el pueblo en este complejo momento que estamos atravesando y esto también es parte de esa sensibilidad que han tenido los líderes vietnamitas"