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domingo, 2 de febrero de 2020

Aquellos noventa …y 27 años atrás.




Para ti hijo, que hoy cumples 27 años.

Mes 3 año 92

 Humberto apenas podía con sus ojeras el día de su boda. Se casaba en un año bien duro del llamado "Período Especial en tiempos de paz".
Así que esa misma madrugada la había dormido en un portal de la calle Monte en espera  de  la empanada de “carne asignada " ,  bien regulada por una  una tarjeta especial  en honor a su fecha de enlace . Se incluia también en aquel  "bendito" racionamiento  un  cake, cervezas, refrescos y cinco  botellas de ron.
Aún así  celebró una fiesta digna para tan malos tiempos. El descuidado jardín de lo que aún era una majestuosa  casa en El Residencial Casino Deportivo sirvió de marco a una alegre, familiar y divertida ceremonia.

Mes 9 Año 93

Con apenas seis meses de vida intercalabas horas del sueño en tu habitacíon y otras tantas en la sala , jugando a engañar  las amargas y calientes horas de los temibles apagones de ocho horas contínuas . Tú, con tu "perrito de peluche" en la almohada, dormido y protegido ;  yo  y mi mano fusionada a un improvisado abanico supliendo las aspas de tu ventilador.
No nos acostumbramos al picoteo de  los pollos de Angelito en nuestro  tejado , pero si  a sonreir con  tu gracioso caminar entre las brumas fantasmales de la casa tras una noche si y otra también amparados por la Luna.
Saliste "lechero", matemáticamente improbable para que rindiera el único litro diario. Por suerte tu amistoso paladar admitia  cualquier otra etiqueta conseguida en oscuros mercados , ya se tratara de leche condensada,  evaporada, de vaca  y hasta de chiva.
Luego, desde aquel silloncito de cuerdas y aluminio heredado  por sucesiones....contabas cuentos viejos al abuelo ya nuevo de tanto quererte.
Si que fueron tiempos difíciles, se que también se vivieron con deseos, corazón e intensidad. Porque a pesar de tantas dificultades , a pesar de tanta escasez, nos alimentaba aún la esperanza e irradiabamos un poco de optimismo y mucha, pero mucha fé.
Es por ello que hoy quiero compartir el  siguiente escrito de hace casi 7 años:

miércoles, 5 de junio de 2013


¡Éramos tan sanos!


Un estudio aparecido en el British Medical Journal asegura que fueron beneficiosos para la salud de los cubanos el hambre y las vicisitudes que padecimos durante los años del Período Especial.
Según dicho estudio, en aquellos años, debido a la drástica disminución en la ingestión de calorías y la consiguiente disminución del peso corporal de las personas, se redujo considerablemente la mortalidad por diabetes y enfermedades cardiovasculares en Cuba.
También asegura el estudio que fue muy beneficioso para los cubanos que la dieta forzosa se viera complementada por largas caminatas y los viajes en bicicleta a los que nos vimos obligados porque la falta de combustible hizo que colapsara el transporte público.
Para los que vivimos aquellos duros años 90, cuando parecíamos zombis a los que, de tan flacos, las raídas ropas se nos caían del cuerpo, resulta insultante la desfachatez de estos doctores que, si no son cretinos con diplomas, deben ser fieles admiradores de Joseph Mengele.
¡Extraño y bien insensible modo el de estos doctores de calcular la mortalidad! Debían explicar que en aquellos años disminuiría la mortalidad por diabetes y enfermedades cardiovasculares, pero aumentaron los suicidios por pura desesperanza, los devorados por los tiburones y los ahogados en el estrecho de la Florida. Y ya que hablan de la conveniencia de combatir el sedentarismo, cómo no, también de los ciclistas fallecidos en accidentes de tránsito o los que mataron para robarles sus bicicletas.
También hubo muertos e incapacitados por enfermedades propias de campo de concentración, como la polineuritis que padecieron millares de cubanos. Las autoridades sanitarias del régimen atribuían la rara enfermedad al abuso del alcohol y el tabaco para no admitir que se debía a la desnutrición.
Pero supongo que los autores del estudio, científicos al fin y que solo entienden de cifras y experimentos, no deben estar demasiado interesados en este tema. Después de todo, se trata del Tercer Mundo, específicamente de cubanos.
Las personas, que se iban para el trabajo con un vaso de agua con azúcar o un cocimiento de jengibre, hojas de naranja o caña santa como desayuno, se desmayaban en las guaguas, en la calle; los niños en las aulas, los presos y los reclutas en las formaciones, pero es posible que no hayan sido demasiados los cubanos que fallecieron de inanición durante el Periodo Especial.
Sé que siempre habrá alguno que diga -y tendrá razón- que en el África subsahariana es mucho peor. Pero eso, al menos a mí, no me sirve de consuelo.
Según el estudio, en la primera mitad de los años 90, la dieta de los cubanos se redujo de 3,000 calorías diarias por persona a 2,200. Es poco, pero basta para no morir de hambre. En 1946, la doctora Adelheid Wawerka afirmó que “una dieta de sólo 1,500 calorías diarias es demasiado pequeña para vivir, pero demasiado grande para morir”. Los cubanos, siempre tan excepcionales, tuvimos a nuestro favor 700 calorías de más para sobrevivir. Al menos según el estudio del British Medical Journal.
En realidad, estuvimos más cerca de la “inanición científica” de que hablaba la doctora Wawerka que de las 2,200 calorías que dicen en el British Medical Journal. Incluso hoy, debido al alto costo de los alimentos en relación a los bajísimos salarios, no son muchos los cubanos que pueden ingerir esa cantidad de calorías.
La dieta de los cubanos de a pie (por supuesto que no me refiero a la élite privilegiada y a los ricos que ya hay) sigue bien distante de las 2,500 calorías que se supone debe consumir diariamente un adulto. Se calcula que la dieta diaria de un cubano promedio -de los que comen viandas, arroz y frijoles y de vez en cuando, si tienen dinero, vegetales, huevo y pollo- está por debajo de las 1,500 calorías.
El estudio del British Medical Journal considera que éramos un pueblo más saludable en los años del Periodo Especial, cuando estuvimos a un pasito de la olla colectiva. Pero, en vez de quedarnos como estábamos, bien flacos, con las costillas afuera y los pantalones cayéndose, apretando el culo y dándole a los pedales de las bicicletas que enviaron los camaradas chinos, en cuanto autorizaron las remesas, despenalizaron el dólar, acudieron los inversionistas extranjeros y Venezuela sustituyó a la Unión Soviética, nos dio por comer un poco más y mejor y por recuperar las libras que habíamos perdido. En consecuencia, nuestro castigo fue enfermar de diabetes y sufrir infartos y accidentes cardiovasculares.
¡Malagradecidos que somos los cubanos! ¡Cuánto nos quejábamos del Período Especial, cuando éramos tan sanos! ¿Será cierto eso de que uno nunca sabe lo que tiene hasta que no lo pierde?
Luis Cino
Cubanet, 22 de abril de 2013.

Morriña Habanera


                                               Morriña habanera



Morriña Habanera

Ya sé que nada es igual,
Entiendo que todo ha cambiado
Que no somos ya los mismos.
Sesenta años de penuria construyendo un “Comunismo”
Despedazando la hospitalidad, separando familias
Prohibiendo la Navidad, enemistando a los tíos
Destruyendo calles, edificando muros
Desapareciendo los cines, las flores y las viandas
Clausurando las Iglesias
¡Coño! , hasta el copón divino.
Sesenta eneros de necesidad y angustia
Fragmentando una sociedad
De medias historias, miedos, falsedades
Donde al carajo se mandó el cobijo.
Tanto nos vale el Euro, como también vale el Dólar,
Hace ya un lustro se eliminó el “Chavito”
Y a la Moneda Nacional , a esa que es la nuestra
Le han pintado más ceritos.
Pero no paro de soñar con tus calles y edificios,
Con el viejo bache de Jesús Rabí
Con el inevitable “cráter” de Palatino.
2
Recreo el aroma de tus noches,
Acaricio el frescor de tus mañanas.
Coqueteo con la humedad del viento,
Alcanzo a tocar el perenne tizne en tus ventanas.
Y no es que extrañe yo aquel Sol,
Ni ese cielo, ni su pegajoso eterno verano
No disfruto del calor,
Tampoco me empeñé en negarlo.
Ciudades más lindas he visto.
Mentiras, las necesarias.
Pero ninguna con tu fervor,
Ninguna con tu estocada.
Sonora es la risa de la gente,
Contagiosa la bondad de las miradas.
Tan única es tu Salsa,
Y no me refiero solo a la culinaria.
Echo de menos los ¡Hola!,
Los buenos amigos,
El tibio olor de una colada.
Echo de menos el ron, los mameyes,
Tu malecón y las playas.
Ya van pasando los años,
Las familias han mermado.
Falta mi papá Ramón, no está mi madre...
Partió para siempre un hermano.
Ya sé que nada es igual,
Bien sé que el mundo ha cambiado
Que aquí no encuentro malanga
Y me sabe tan distinto el boniato.
Me pregunto por qué estamos lejos
Me respondes que ya estamos llegando
Pasa el tiempo y mi Habana tan triste,
Otra década y mi Habana más rota,
3
Pero tan coqueta, tan fina ,fotogénica,
¿Será mi Habana, que tanta sal te perpetua?
Detrás del palmar andas quieta,
Entre el cañaveral viajas serena.
Como gata, como tigre, cual pantera …
Te mantienes al acecho;
Te mantienes…
A la espera.

Ya se que nada es igual
Entiendo que todo ha cambiado.



Por. Xiomara Escandell Genó




martes, 21 de mayo de 2019

Pasaporte a Babilonia

A  O. P...
Por creer quererme como soy...pero imaginando a la que creyo' que  un  dia fui.

Hoy, finalmente y tras muchas búsquedas insatisfechas logro comunicarme con mi viejo amigo Oscar después de 12 años sin saber uno del otro y 31 de habernos conocido.

Nos actualizamos lo que podemos, tanto tiempo no se puede concentrar en unos fríos párrafos.
                                                   
                                                  Y comienzan las preguntas , evitando siempre aquellas más incómodas, y ¿qué fue de éste o por donde está aquella?
Empiezan a fluir los recuerdos, los mismos que parecían dormir cómodamente en nuestra materia gris. 
Nuestros disparates de jóvenes vírgenes soñadores , los besos fortuitos, tu olor a Robert Redford y yo a tu ideal de chica de Ciudad.
Y llegan las actuales fotos, las crueles y reales fotos.
Esas que nos identifican con nadie del pasado. 
No nos acostumbramos al cambio. Apreciamos una desconocida imagen día tras día en esos sinceros  espejos, radicales enemigos que nos delatan a gritos las nuevas arrugas y la incipiente papada. Pero que secretamente confiamos que no somos lo que vemos.
Bah, seguro que tiene aumento!!!
 Resulta tan fácil autoengañarse.
Así que acudimos cada cual a frases hechas , sutiles y diplomáticos comodines . 
Te ves bien o..., 
No has cambiado..
Qué bien!!! ...Y ya con nietos?

En vano tratamos de identificarnos con esa nueva persona. Acudimos a nuestro subconsciente y preferimos cerrar los ojos, agudizar nuestro olfato y percibir viejas sensaciones. Entonces , solo y entonces volamos al pasado.

-Envíame una foto tuya de aquella época.
Suplicamos al unísono...
Y  te envio una ...y de mis 26 años.
Me doy cuenta que fue mi primera foto de pasaporte. 
Si, efectivamente, una época que solicitaban voluntarios ingenieros para hacer no se que rayos ...y nada más y nada menos que en Irak.
Y allí , en una  Embajada por Miramar,  me presenté yo tan ancha con mi Curriculum semi vacio en tiempo y experiencia , y con esta foto de pasaporte que más bien parecía  una Bolchevique arrepentida, incluida chaqueta gris polvorienta , cortesia obligatoria del Centro Fotografico.
Porque volar se tomaba  muy en serio. Los hombres envueltos en  trajes o zafaris. Las mujeres subidas a sus mejores tacones.

Todavía recuerdo cuando era niña y nuestra visita dominguera a Benjumeda , esquina Oquendo y Marquez González en Centro Habana, más conocida como "la casa de los abuelos" .
Pués que creo nunca disfruté tanto ir a verlos como cuando por obra de no se quién llego un precioso almanaque "de Afuera". 
Lo colgaron en la sala, justo detrás del verde sofá. Desde ese día añoraba que llegara el Domingo para acariciarlo lentamente mes por mes. Mientras , el resto de mis primos hacían de las suyas en el barrio . 
A mí en cambio solo me entretenía ese rollo de papel grueso  y vivos colores. Cada página tenía la imagen de un país distinto, diferentes ciudades activando sentidos , alzando las alas a un adormecido Peter Pan y desatando frascos de paladares con paletas de arcoiris.
Me chocó y decepcionó al mismo tiempo el mes de Marzo,  una foto triste color desierto con mujeres portando terroríficos velos y raídos trajes negros .
 Puro contraste al mes de Agosto,  que mostraba cualquier playa del Sur de España.
Soñaba con sentarme en un café en París en el mes Mayo, o transportarme en Julio a las Islas Griegas, hacer muñecos de nieve en Coppenage en Noviembre y acampar en  Enero en la soleada Pampa Argentina. 

Hoy, al cabo de 30 años de esta patética foto  me alegra profundamente  que no me hayan escogido para marchar a Irak . No me veo yo con un Hiyab.
Y es que a veces  la vida sabe lo que hace, pero solo algunas veces.


jueves, 4 de abril de 2019

Ya no hay arroz ni mango

Carnicerías en Cuba: 

Mortadela de nylon y  picadillo de soya verde

El consumo de embutidos y cárnicos adulterados o mal elaborados está teniendo graves consecuencias en la población cubana

Por Orlando Gonzalez
Fotos tomadas por el autor

La Habana, Cuba.- “La falta de higiene es lo primero que se nota al entrar a una carnicería estatal. La mortadela tiene mal olor, muchas veces ni mi gato se la quiere comer, lo que el estado asigna por la libreta de abastecimiento no alcanza para nada, nos están matando lentamente con toda esa putrefacción (…) Lo mismo te puedes encontrar un hueso que una jaba de nylon dentro de un tubo de mortadela y el hedor del picadillo de soya es inconfundible”, comentó a CubaNet Eneida González, quien se encontraba en una cola para comprar su cuota de mortadela en Mayabeque.
Los productos permanecen fuera de frío casi todo el tiempo debido a que muchos de estos establecimientos ya no cuentan con neveras o cuartos refrigerados. El transporte, el almacenamiento y la manipulación tampoco cumplen con las normas sanitarias.
“Muchas veces en mi carnicería entra el pollo por pescado, o la mortadela desde horas tempranas de la mañana y están fuera de frío hasta dos días después porque no hay donde guardarlas. El carnicero siempre nos advierte que tratemos de comprar lo antes posible por este motivo y por eso siempre se forman grandes colas. Los camiones que trasladan estos alimentos están sucios y sin refrigeración,  se pasan horas al sol distribuyendo en varios municipios. Nos están matando lenta y silenciosamente”, comentó a este diario Rubén Viera, consumidor de una de las carnicerías estatales de la provincia.
“He comprado pescado de mi dieta con mal olor, mortadela ya con trozos verdes que están podridos, el picadillo de soya, que ya de por si es veneno, llega en mal estado. La falta de frío y la falta de higiene tanto en bodegas como en carnicerías es un problema que se ha generalizado”, dice.
“Hipertensión arterial, problemas renales, enfermedades gastrointestinales y altos niveles de ácido úrico son los trastornos que se han incrementado en los últimos años en la población. El aumento de estas enfermedades se debe, mayormente, al alto consumo de embutidos mal procesados y a los malos hábitos alimenticios que nos han obligado a llevar a nosotros los cubanos”, explica Omar Blanco, especialista gastroenterólogo del Hospital Clínico Quirúrgico Julio Trigo.
“Llevar una dieta balanceada en Cuba no es para todos los bolsillos, cuando un paciente es diagnosticado con altos niveles de ácido úrico debe llevar una dieta a base de huevos, pescado blanco, pechuga de pollo o lomo de cerdo y vegetales como el pepino, la col, aceite de oliva entre otros. Muchas veces los pacientes llegan meses después y los análisis han empeorado porque en Cuba es casi imposible comer sano y llevar una dieta así con los precios de los alimentos”, añadió Blanco.
“Nosotros los carniceros no tenemos la culpa, solo recibimos los productos y los distribuimos. No los elaboramos aquí, en las fábricas y en los cárnicos es donde ocurren todas estas cosas pero la cara al pueblo se la estamos dando nosotros”, explicó a CubaNet un trabajador de una de las carnicerías del Estado, que prefirió el anonimato.
“Ya comimos bistec de frazada de piso en los noventa y ahora parece que tendremos que comer mortadela de jabas de nailon en este nuevo período especial que se nos viene encima. Los inspectores son sobornables y los controles de sanidad ineficientes”, añadió el carnicero.
En Cuba, el consumo de embutidos mal elaborados y adulterados está teniendo graves consecuencias en la población, cada vez son más las personas que presentan problemas de salud debido a la mala calidad de los productos que ofrece tanto la canasta básica como el sector el particular.
Tomado de Cubanet 4de Abril 2019

lunes, 17 de septiembre de 2018

Tribulaciones de un Habanero en la Habana


Por Jose Luis Diez Galván

Quien diga que en Cuba la gente se aburre , no le creas ,,,, aquí desde que te levantas estás en la zozobra de estar haciendo algo ilegal.
Todo comienza en el momento de abrocharte los zapatos , después viene que se te rompió algo y te devanas los sesos en como resolver el hecho o en el financiamiento necesario . Luego te enteras que vino la jamonada (que no sirve pero igual la tienes que coger) . Así que se te olvida la “rotura” que tienes en el hogar , esa ya la tienes. Fuiste de los primeros por ser a pesar de todo un madrugador, la metes en el refrigerador y ves que no hay corriente . Entonces temes ir para el trabajo y que no venga la energía para enfriar la jamonada que de por sí ya lleva muchas horas fuera de la temperatura adecuada.
Te arriesgas , la dejas en el congelador para que tome el remanente frio que aún queda y con la esperanza que pongan la electricidad en algún momento y no se deteriore ese misterioso embutido de misteriosos ingredientes .
Sales para la parada y luego de más de media hora esperando llega el transporte de ganado , digo, Urbano.
A duras penas los puedes tomar ,, te encierras con hermeticidad gracias que a tus espaldas una compuerta fuerte y enérgica te comprimió contra un gordito sudoroso que se burla de tu incomprendida heterosexualidad.
…. Y te bajas.
Ya en el trabajo te espera una reunión para resolver la nada y pedir quedarte como estas a pesar de promesas que todo irá mejor .
Lo peor de todo es que quieres creértelo , pero la amarga experiencia de años tras años te hace ver la realidad tal cual es.
Se termina la jornada laboral sin penas ni glorias. No pudiste almorzar , al Jefe a esa hora se le ocurrió que entregaras un informe que ya le has hecho infinidad de veces , pero esta vez es para el Ministerio y tiene que ser para ¡”ya”! ,,,lo repites , él no se da cuenta ,,, lo ha tenido muchas veces en sus manos pero nunca lo ha leído .
Finalmente las 5 de la tarde, haces el recorrido a la inversa , lo que es lo mismo a iguales penurias pero más "perfumadas".
Llegas a tu morada , quieres descansar con la ultima colada de café que te queda en la despensa , pero te enteras que en el mismo local que te despacharon la jamonada en la mañana, llegaron los huevos y aunque te resistas con estoicismo a disfrutar primero de ese oscuro nectar , la impaciencia de que se acaben o haya mucha cola o que el dependiente se vaya antes de tiempo, no te deja saborearlo .
Te apuras , se te quema la lengua por apresurado ,, coges la libreta de desabastecimiento y te diriges al nauseabundo lugar, se te olvidan tus cigarros pero ya no puedes virar ,,,, una muchedumbre con la cual no quieres ni tienes ánimos para compartir te espera ,,,,,, pronuncias la ritual pregunta ¿ quién es el ultimo?
En esa masa informe que para nada se parece una cola , no parece el susodicho último , te sientes ignorado , carraspeo , sabes que tienes que repetir la pregunta pero esta vez mas alto ,,todos conversan y están inmersos en charlas par matar el tiempo y tienes que llamar la atención y esta vez lo haces con decisión y determinación “ POR FAVOR ¿QUIEN ES EL ULTIMO? Al fin una señora en la plenitud de su indeterminada edad y con una ajustada blusa de tirantes que se le ven las tiras del sostén enroscadas y empercudidas , te responde con un masticado de chicle :” soy yo compañero” …. Casi te sorprendes preguntando con otro ritual de las colas ¿ y detrás de quien va? , pero frenas a tus impulsos y te quedas callado.
Y pasaron una, dos , tres , cuatro , cinco , seis ...siete semanas ... y al fin te llega el turno y sales triunfante.
Llegas a la casa con tu trofeo , aún así nadie te lo reconoce.
Solo has cumplido con tu deber, pones los huevos sobre la meseta de la cocina y destapas la cafetera con la esperanza de que aun quede algo de café ,,,, pero esta vacía , tratas de pelear y de injuriar y acusar de desconsideración, pero apelas al Yoga...UMMMMMM.
Para ser justos , ya tomaste tu porción aunque no la hayas disfrutado .
Así que te conformas con un vaso de agua y fumarte un cigarrillo y esperar a disfrutar de la jamón nada , pues los huevos serán para mañana.


Editado por mi