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jueves, 13 de diciembre de 2012

Papá Noel, San Nicolás, Santa Claus, Viejito Pascurero.


La verdadera leyenda de Papá Noel

Cuenta la historia que Nicolás de Bari nació en el siglo IV en Patara, una ciudad del distrito de Licia, en lo que actualmente es Turquía, dentro de una familia rica y acomodada. Desde su niñez, Nicolás destacó por su bondad y generosidad con los más pobres, preocupándose siempre por el bien de los demás. Siendo todavía muy joven, el muchacho perdió a sus padres, presas de una epidemia de peste, y se convirtió en el heredero de una gran fortuna. A sus 19 años, Nicolás decidió dar toda su riqueza a los más necesitados y marcharse a Mira con su tío para dedicarse al sacerdocio.
Allí fue nombrado obispo y se convirtió en santo patrón de Turquía, Grecia y Rusia.
Además fue nombrado Patrono de los marineros porque, cuenta una historia que, estando alguno de ellos en medio de una terrible tempestad en alta mar y viéndose perdidos, comenzaron a rezar y a pedir a Dios la ayuda del santo, y las aguas se calmaron.
San Nicolás falleció el 6 de diciembre del año 345. Puesto que esa fecha está muy próxima a la Navidad, se decidió que este santo era la figura perfecta para repartir regalos y golosinas a los niños el Dia de Navidad.
Desde el siglo VI, se empezaron a construir templos en su honor y en 1087 sus restos fueron llevados a Bari, en Italia.
Posteriormente, en el siglo XII, la tradición católica de San Nicolás creció por Europa, y hacia el siglo XVII emigrantes holandeses llevaron la costumbre a Estados Unidos, donde se suele dejar galletas o pasteles caseros y un vaso de leche a Santa Claus.
Por cierto, como curiosidad, el nombre Santa Claus se creó a raíz del nombre del santo en alemán, San Nikolaus.
El aspecto de San Nicolás de Bari era muy distinto al que se le atribuye hoy: tenía la complexión delgada y era de gran estatura. Y el hecho de que lo representen siempre con una bolsa y tenga la fama de repartidor de regalos se debe a que, en cierta ocasión, el santo tuvo conocimiento de que la hija de uno de sus vecinos iba a casarse y su padre no tenía dinero para la dote, por lo que decidió entregarle una bolsa con monedas de oro. Así, la boda pudo celebrarse y, desde entonces, cobró fuerza la costumbre de intercambiar regalos en Navidad.

 http://www.guiainfantil.com/navidad/papanoel.htm

jueves, 8 de noviembre de 2012

Una tarde memorable en el cine Habana.



…Qué bueno es levantarse temprano...para cantar, para sentir
     Las cosas que en el mundo nos hacen vivir.
     El  que ama...

El mismo estribillo en mi cabeza una y otra vez. Juraba que había permanecido en mi memoria debido a  una película que comenzaba con  esa canción.
Pero a pesar de tan  vivaz  recuerdo, a falta de compartirlo con alguien más , con los años me fui acostumbrando a la idea de haberlo solo soñado.
Pero por estos días, y a propósito de leer una  entrevista realizada a  la afamada bailadora cubana Sonia Calero, viuda del coreógrafo Alberto Alonso y la cual no sólo bailó en el Ballet Nacional de Cuba, sino que destacó por su carrera extraordinaria como bailarina de danzas populares, la rumba, la guaracha y el son.
Sonia Calero fue vista en los programas de  la televisión cubana desde los 50 en adelante. Otros escenarios donde mostró su arte fueron el teatro, el  cabaret...y en el cine .
...¿En el cine ?
 Entonces otra vez me veo en el parque Habana, por la calle Habana,en el cine Habana.


Tengo siete años, salgo con mi madre que me recoge en la escuela “Angela Landa". Treinta años antes de convertirse en parte del paquete turístico de "Escuela Modelo". 
Era cuando el  joven y musculoso maestro de segundo grado Mauricio me recibía con un "cariñoso"  cocotazo en la mollera, que aunque sabes va a llegar, lo hace cruel y en cámara lenta . 
En realidad  era mejor llamarlo   “Dedaso”, el mismo te propinaba impulsando con su dedo pulgar la yema de su enorme falange del centro .
Les digo que una falange tan grande así no volví a sentir hasta el día que me pusieron de parto en el hospital “Hijas de Galicia”. Se trataba de  un ginecólogo muy popular…y no precísamente por su sabiduría.

Pero volviendo a la escuelita de la Habana Vieja . Alli también tuve una maestra que se llamaba Noemi, de  ella recuerdo su  afectuosa y pedagógica frase...

¡DEJEN ESAS  LÁGRIMAS PARA CUANDO SE MUERAN SUS PADRES!

Aún  me pregunto por qué rompia a llorar aún mas.
Pero bueno, no me quejo …todos aprendimos a leer muy bien.

Donde me quedé.. ah si fue aquel día,  uno cualquiera entre los 546 que vivimos en la Avenida San Pedro 258 entre Sol y Muralla...pared con pared al célebre bar "Two Brothers".
Era por aquella época en que el lechero dejaba la leche en la puerta de la casa. 
...Y les aseguro  que nadie la tocaba.
Si , ya se que parece uno de los  cuentos de "Había una Vez", no pretendo dormirlos. Simplemente sucedió.
Un poema especial merece el inicio de la  calle Muralla desde la Avenida del Puerto. Gruesos arcos y  anchos muros por los que  atravesaba a las 7.30 de todas las mañanas.
Me hice experta en  esquivar charcos de orine y saltar caquitas de perros y perrotes, y eso  sin embarrarme los zapatos.  Después de todo y rememorandolo ahora , no resultaba muy divertido.

Pero aquella tarde se quedó en mi memoria.  En una radio sonaba la canción de moda:


María no sale por la noche, en su casa no la dejan ir conmigo a bailar…

En el parque pocos viejos , muchos gatos y trece carriolas.
En la taquilla del cine la abuela de la rubia Loraine.
Y en mi mano , apretada, la mano de mi madre.






http://zoevaldes.net/2010/10/06/estreno-mundial-en-este-blog-un-dia-en-el-solar-eduardo-manet/

sábado, 27 de octubre de 2012

LAS CAMPANAS TOCAN POR NOSOTROS.

 ¿Quién no echa una mirada al sol cuando atardece?
¿Quién quita sus ojos del cometa cuando estalla?
¿Quién no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?
¿Quién puede desoír esa campana cuya música lo traslada fuera de este mundo?
   


Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.
           
                                                                                     JOHN DONNE,  Londres (1572-1631)
 
El huracán Sandy, que en estos momentos se aleja de las costas cubanas, golpeó con toda su furia el oriente de la Isla, donde provocó la muerte de once personas, destruyó un número considerable de viviendas, anegó cultivos y afectó las fuentes de generación y transmisión de energía.
Fuente Cubadebate




martes, 16 de octubre de 2012

No me da miedo que pase el tiempo, si a que se olviden los recuerdos.

¡Memoria! Te gusta engañarnos.   

Por Oliver Goldsmith



Tomado de:


Introducción

El Alzheimer (al-SAI-mer) es una enfermedad cerebral que causa problemas con la memoria, la forma de pensar y el carácter o la manera de comportarse. Esta enfermedad no es una forma normal del envejecimiento.

Es la forma más común de la demencia

El Alzheimer es la forma más común de la demencia. Demencia es un término general para describir la pérdida de memoria y de otras habilidades intelectuales y es tan severa que interfiere con la vida cotidiana del individuo. El Alzheimer representa del 60 al 80 por ciento de los casos de la demencia.

Es más común de lo que usted piensa

Hoy en día, se estima que 5,4 millones de personas en los Estados Unidos tienen la enfermedad de Alzheimer. En el año 2050, el número de personas en los Estados Unidos con la enfermedad puede alcanzar a los 11-16 millones.
Debido a que un 70 por ciento de aquellas personas que padecen del Alzheimer viven en sus hogares, el impacto de esta enfermedad se extiende a millones de familiares, amigos y cuidadores.

Se empeora con el tiempo

El Alzheimer empeora al pasar el tiempo y es fatal. Aunque existen muchos síntomas, la mayoría de las personas experimentan pérdida de memoria severa que afecta las actividades diarias y la habilidad de gozar pasatiempos que la persona disfrutaba anteriormente.
Otros síntomas son confusión, desorientación en lugares conocidos, colocación de objetos fuera de lugar, y problemas con el habla y/o la escritura.

10 señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer:


Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana.
Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana
Una de las señales más comunes del Alzheimer, especialmente en las etapas tempranas, es olvidar información recién aprendida. También se olvidan fechas o eventos importantes; se pide la misma información repetidamente; se depende en sistemas de ayuda para la memoria (tales como notitas o dispositivos electrónicos) o en familiares para hacer las cosas que antes uno se hacía solo.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Olvidarse de vez en cuando de nombres o citas pero acordándose de ellos después.

Dificultad para planificar o resolver problemas.
Dificultad para planificar o resolver problemas.
Algunas personas experimentan cambios en su habilidad de desarrollar y seguir un plan o trabajar con números. Pueden tener dificultad en seguir una receta conocida o manejar las cuentas mensuales. Pueden tener problemas en concentrarse y les puede costar más tiempo hacer cosas ahora que antes.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Hacer errores de vez en cuando al sumar y restar.

Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre.
Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre.
A las personas que padecen del Alzheimer muy a menudo se les hace difícil completar tareas cotidianas. A veces pueden tener dificultad en llegar a un lugar conocido, administrar un presupuesto en el trabajo o recordar las reglas de un juego muy conocido.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Necesitar ayuda de vez en cuando para usar el microonda o grabar un programa de televisión.

Desorientación de tiempo o lugar.
Desorientación de tiempo o lugar.
A las personas con el mal de Alzheimer se les olvidan las fechas, estaciones y el paso del tiempo. Pueden tener dificultad en comprender algo si no está en proceso en ese instante. Es posible que se les olvide a veces dónde están y cómo llegaron allí.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Confundirse sobre el día de la semana pero darse cuenta después.

Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo objetos se relacionan uno al otro en el ambiente.
Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo objetos se relacionan uno al otro en el ambiente.
Para algunas personas, tener problemas de la vista es una señal del Alzheimer. Pueden tener problemas para leer, juzgar distancias y determinar color o contraste. Con respecto a la percepción, es posible que pasen por un espejo y piensen que alguien más está allí con ellos. Es posible que no reconozcan su propio reflejo en el espejo.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Cambios de la vista relacionados con las cataratas.

Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito.
Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito.
Los que padecen del Alzheimer pueden tener problemas en seguir o participar en una conversación. Es posible, también, que paren en medio de conversar sin idea de cómo seguir o que repitan mucho lo que dicen. Puede ser que luchen por encontrar las palabras correctas o el vocabulario apropiado o que llamen cosas por un nombre incorrecto (como llamar un "lápiz" un "palito para escribir").
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Tener dificultad a veces en encontrar la palabra exacta al hablar.

Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrazar sus pasos.
Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrazar sus pasos.
Una persona con el Alzheimer suele colocar cosas fuera de lugar. Se les puede perder cosas sin poder retrazar sus pasos para poder encontrarlas. A veces, es posible que acusen a los demás de robarles. Esto puede ocurrir más frecuentemente con el tiempo.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? De vez en cuando, colocar cosas (como los lentes o el control remoto) en un lugar equivocado.

Disminución o falta del buen juicio.
Disminución o falta del buen juicio.
Las personas que padecen del Alzheimer pueden experimentar cambios en el juicio o en tomar decisiones. Por ejemplo, es posible que regalen grandes cantidades de dinero a las personas que venden productos y servicios por teléfono. Puede ser que presten menos atención al aseo personal.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Tomar una mala decisión de vez en cuando.

Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales.
Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales.
Una persona con la enfermedad de Alzheimer puede empezar a perder la iniciativa para ejercer pasatiempos, actividades sociales, proyectos en el trabajo o deportes. Es posible que tengan dificultad en entender los hechos recientes de su equipo favorito o en cómo ejercer su pasatiempo favorito. También pueden evitar tomar parte en actividades sociales a causa de los cambios que han experimentado.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad?Estar a veces cansado de las obligaciones del trabajo, de familia y sociales.

Cambios en el humor o la personalidad.
Cambios en el humor o la personalidad.
El humor y la personalidad de las personas con el Alzheimer pueden cambiar. Pueden llegar a ser confundidas, sospechosas, deprimidas, temerosas o ansiosas. Se pueden enojar fácilmente en casa, en el trabajo, con amigos o en lugares donde están fuera de su ambiente.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Desarrollar maneras muy específicas de hacer las cosas y enojarse cuando la rutina es interrumpida.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El 15, número fresco y admirable.

Cuba cierra Juegos Paralímpicos con resultados históricos


Cuba consiguió su mejor actuación histórica en citas paralímpicas, al conquistar nueve medallas de oro, cinco de plata y tres de bronce en los XIV Juegos Paralímpicos Londres 2012, donde terminó en el lugar 15.
Las dos últimas preseas cubanas llegaron este sábado, por intermedio de la velocista Yunidis Castillo y el nadador Leonardo Pérez, quienes ganaron la corona y el metal bronceado en los 400 metros T46 y los 100 metros libre S6, respectivamente.

Ynudis Castillo ganó los 400 metros, con récord mundial de 55,72 segundos, mientras Leonardo Pérez ganó el bronce en los 100 metros, con tiempo de 1:08.01

Cuba participó en la cita londinense con 24 atletas, repartidos en cinco deportes, con medallas en el atletismo, judo y natación, a los que se unen el tiro y el levantamiento de pesas.

El sitio oficial de los Juegos refleja que China ganó los juegos con 95 medallas de oro, 71 de plata y 65 de bronce, escoltada por Rusia (35-38-28) y Gran Bretaña (33-47-43).

(Redacción Deportiva de Rebelde)
MEDALLISTAS CUBANOS (9-5-3, Total: 17)

Por disciplinas:

Atletismo (7-4-0)

Judo        (2-0-2)

Natación (0-1-1)

Campeones:

Yunidis Castillo (100, 200 y 400 metros planos, T46)

Omara Durand (100 metros y 400 metros planos, T13)

Luis Felipe Gutiérrez (Salto largo, F13)

Leonardo Díaz (Lanzamiento del disco, F54, 55,56)

Jorge Hierrezuelo (Judo, 90 kilogramos)

Dalidaivis Rodríguez (Judo femenino, 63 kilogramos)

Plata:

Ángel Jiménez (Salto largo, F13)

Luis Felipe Gutiérrez (100 metros planos, T13)

Raciel González (100 y 200 metros planos, T46)

Lorenzo Pérez (Natación, 50 metros, estilo libre, S6)

Bronce:

Lorenzo Pérez (Natación, 100 metros, estilo libre, S6)

Isao Cruz (Judo, 81 kilogramos)

Yangaliny Jiménez (Judo, más de 100 kilogramos)
  

martes, 4 de septiembre de 2012

La verdad del Ruiseñor.


...Pasó un año, y emperador, corte y país conocían como cosa de sí mismos cada gorgeo, y vuelta del "pájaro continental"; y como que lo podían entender, lo declaraban magnífico ruiseñor. Cantaban su valse los cortesanos todos. Y los chicuelos de la calle. Y el emperador lo cantaba también, y lo bailaba, cuando estaba solo con su vino de arroz. Era un valse el imperio, que andaba a compás, con mucho orden, al gusto del maestro de música. Hasta que una noche, cuando estaba el pájaro en lo mejor del canto, y el emperador lo oía, tendido en su cama de randas y colgaduras, saltó un resorte de la máquina del ruiseñor, como huesos que se caen sonaron las ruedas, y paró la música. 
Se echó de la cama el emperador, y mandó llamar a un médico. El médico no supo que hacer; y vino el relojero. El relojero, mal que bien, puso las ruedas locas en su lugar, pero encargó que usasen del pájaro muy poco, porque estaban gastados los cilindros, y el ruiseñor aquel no podía en verdad cantar más de una vez al año. El maestro de música le echó encima un discurso al relojero, y le dijo traidor, y venal, chino espúreo, y espía de los tártaros, porque decía que el pájaro continental no podía cantar más que una vez. En la puerta iba ya el relojero, y todavía le estaba diciendo el maestro de música malas palabras: "¡traidor! ¡venal! ¡chino espúreo! ¡espía de los tártaros!" Porque estos maestros de música de las cortes no quieren que la gente honrada diga la verdad desagradable a sus amos.

Cinco años después había mucha tristeza en la China, porque estaba al morir el pobre emperador, tanto que tenían nombrado ya al nuevo, aunque el pueblo agradecido no quería oír hablar de él, y se aprestaba a preguntar por el enfermo a las puertas del mandarín, que los miraba de arriba a abajo, y decía: "¡Puh!". "¡Puh! repetía la pobre gente, y se iba a su casa llorando.

Pálido y frío estaba en su cama de randas y colgaduras el emperador, y los mandarines todos lo daban por muerto, y se pasaban el día dando las tres vueltas con los brazos abiertos, delante del que debía subir al trono. Comían muchas naranjas, y bebían té con limón. En los corredores habían puesto tapices, para que no sonara el paso. No se oía en el palacio sino un ruido de abejas.

Pero el emperador no estaba muerto todavía. Al lado de su cama estaba el pájaro roto. Por una ventana abierta entraba la luz de la luna sobre el pájaro roto, y el emperador mudo y lívido. Sintió el emperador un peso extraño sobre su pecho, y abrió los ojos para ver. Vio a la Muerte, sentada sobre su pecho. Tenía en las sienes su corona imperial, y en una mano su espada de mando, y en la otra mano su hermosa bandera. Y por entre las colgaduras vio asomar muchas cabezas raras, bellas unas y como con luz, otras feas y de color de fuego.
Eran las buenas y las malas acciones del emperador, que le estaban mirando a la cara. "¿Te acuerdas?" le decían las malas acciones. "¿Te acuerdas?" le decían las buenas acciones. "¡Yo no me acuerdo de nada, de nada!" decía el emperador: "¡música, música! ¡tráiganme la tambora mandarina, la que hace más ruido, para no oír lo que me dicen mis malas acciones!" Pero las acciones seguían diciendo: "¿Te acuerdas? ¿Te acuerdas?" "¡Música, música!" gritaba el emperador; "¡oh, hermoso pájaro de oro, canta, te ruego que cantes ¡yo te he dado regalos ricos de oro! ¡yo te he colgado al cuello mi chinela de oro! ¡te ruego que cantes!" Pero el pájaro no cantaba. No había uno que supiera darle cuerda. No daba una sola nota.

Y la Muerte seguía mirando al emperador con sus ojos huecos y fríos, y en el cuarto había una calma espantosa, cuando de pronto entro por la ventana el son de una dulce música. Afuera, en la rama de un árbol, estaba cantando el ruiseñor vivo. Le habían dicho que estaba muy enfermo el emperador, y venía a cantarle de fe y de esperanza.
Y según iba cantando eran menos negras las sombras, y corría la sangre más caliente en las venas del emperador, y revivían sus carnes moribundas. La Muerte misma escuchaba, y le dijo: "¡Sigue, ruiseñor, sigue!" Y por un canto, le dio la Muerte la corona de oro; y por otro, la espada de mando; y por otro canto más, le dio la hermosa bandera...

-¡Gracias, gracias, pájaro celeste!-decía el emperador.-Yo te desterré de mi reino, y tú destierras a la muerte de mi corazón. ¿Como te puedo yo pagar?

-Tú me pagaste ya, emperador, cuando te hice llorar con mi canto; las lágrimas que arranca a las almas de los hombres son el único premio digno del pájaro cantor. Duerme. emperador, duerme; yo cantaré para ti.

Y con sus trinos y arpegios se fue durmiendo el enfermo en un sueño de salud. Cuando despertó, entraba el sol, como oro vivo, por la ventana. Ni uno sólo de sus criados, ni un solo mandarín, había venido a verlo. Lo creían muerto todos. El ruiseñor no más estaba junto a su cama; el ruiseñor, cantando.

-¡Siempre estarás junto a mi! ¡En el palacio vivirás, y cantarás cuando quieras! ¡Yo romperé al pájaro artificial en mil pedazos!

-No lo rompas en mil pedazos, emperador; el te sirvió bien mientras pudo; yo no puedo vivir en el palacio, ni fabricar entre los cortesanos mi nido. Yo vendré al árbol que cae a tu ventana, y te cantare en la noche, para que tengas sueños felices. Te cantare de los malos y de los buenos, y de los que gozan y de los que sufren. Los pescadores me esperan, emperador, en sus casas pobres de la orilla del mar. El ruiseñor no puede ser infiel a los pescadores. Yo te vendré a cantar en la noche, si me prometes una cosa.

-¡Todo te lo prometo! -dijo el emperador, que se había levantado de su cama, y tenía puesta la túnica imperial, y en la mano su gran espada de oro.

-¡No digas que tienes un pájaro amigo que te lo cuenta todo, porque le envenenarán el aire al pájaro! -Y salió volando el ruiseñor, y echando al aire un ramillete de arpegios.

Los mandarines entraron de repente en el cuarto, detrás del mandarín mayor, a ver al emperador muerto. Y lo vieron de pie, con su túnica imperial; con la mano de la espada puesta al corazón. Y se oía, como una risa, el canto del ruiseñor.

-¡Tsing-pé! ¡Tsing-pé! -dijo el gran mandarín, y dio dieciocho vueltas seguidas con los brazos abiertos, y se echó por tierra, con la frente a los pies del emperador. Y a los mandarines, arrodillados en el aire, les temblaba en la nuca la cola.

José Martí