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domingo, 26 de marzo de 2017

Como puedes hablar de amor, si nunca has besado un Caballo.


Tal vez habría que empezar diciendo que la palabra guagua se usa en la expresión de guagua y como sustantivo, equivalente en este caso a autobús. La expresión de guagua, 'de balde', es más antigua y se registra en América y España en el siglo XIX. El cubano Esteban Pichardo (1836) fue el primero en registrarla, según Corominas. En cambio, este autor en su Diccionario Crítico Etimológico no da fecha para la documentación de guagua 'autobús', aunque para él dicho término "es cubano desde luego", y opina que puede ser adaptación del inglés wagon, 'carruaje'. Los americanos, según nos informa, denominaban así los carruajes de transporte militar y un automóvil mediano empleado para el transporte gratuito de personas. Visto esto, es probable que, después de la guerra por la independencia de Cuba (1898), la inmediata ocupación americana y la posterior dependencia económica, en la isla antillana estuvieran en uso dicho tipo de vehículos.

Tomado de la Academia Canaria de la Lengua

Por José Luis Diez Galván

Estoy en una parada en espera de la guagua que me llevara al hogar después de una ardua faena de trabajo poco remunerado, pero que estoicamente asumo con la resignación inherente a mi generación.
Se ve en la distancia lo que tanto ansío , después de tanto   tiempo sometido al vapor  tropical , mi cerebro ya lo alucina como molino de viento que se acerca desafiante a mi encuentro , tal vez como se espera un Oasis en el extenso Desierto.
No me encuentro solo, a mi alrededor hay una multitud desesperada y retadora que está dispuesta a todo para no quedarse varada. 
Por fin llega y se detiene articulando las válvulas de aire a presión de sus sistemas, para emitir ese rugido viril de fiera amenazante que resulta tan familiar.
 La humanidad que la espera no se amilana por ese bramido, corre en estampida hacia él, y entre ellos yo que me siento diminuto, vulnerable pero saco de mis entrañas la máxima espartana de que tengo que asumir el reto: con el “escudo o sobre el escudo”.
 El enjambre se abalanza y se arremolina en las afueras de las tres puestas del monstruo después de pagar el  tributo que exige el cobrador que extiende su  mano por una de las esclusas de la nave.
La espera se alarga, las puestas no se abren , el público comienza a impacientarse.
Hay quienes  se encuentran en el vientre del monstruo que no pueden abandonarlo y los que como yo esperan ser devorados , al fin las bocas  se abren , nos enfrentamos con odios  fugaces, unos por no poder bajar y otros por no poder subir .
Es el momento de mayor impaciencia y clímax , los rostros y los improperios  lo dicen todo. Nada se deja a la imaginación.
Por obra de un milagro estoy dentro ,! SI !!
No sé cómo fue… de ahí quizás la mítica canción del Benny... pero me siento ya un Gladiador.. es solo un instante.
 Dentro del autobús el panorama no es alentador, pronto se me olvida que estoy más cerca de llegar al destino. Fuera, los rayos del sol son una caricia si lo comparas a la temperatura interna del vagón producida por un vaho de infinitas fuentes
El aire se enrarece y se hace insuficiente para mis pulmones de añejo fumador. El hedor es profundo, indefinido y tiene múltiples orígenes ,todo  un reto determinar un adjetivo para describirlo.
El espacio para moverse es de unas pocas micras , por lo que es mejor quedarse quieto o esperar que la marea humana te arrastre , antes debes luchar por no alejarte de las salidas  por donde ser evacuado cuando  llegue el momento .
Cuan iluso aún soy.
Al  fin ,el aparato arranca y bufando se aleja del lugar donde una vez estuviste en la amarga espera. Es cuando tienes alzas la mirada y recorres el  entorno. 
Hay personas de todas las edades , todas las razas en una Nación y cualquier procedencia y vestimenta.
Solo la expresión del rostro marca la diferencia.
Los que ya estaban  se saben  victoriosos de batallas pasadas ,se les nota en sus gestos  guerreros  y  en cambio, los que acabamos de subir somos novatos que esperan su bautismo , aunque todo es relativo. En la próxima parada mostramos ya caras de veteranos y son los que llegan los que lucirán cual ciervos acorralados.
Me percato que se escucha un sonido poco descriptible de varios lugares, trato de percibir la fuente aunque me resulta difícil. Hay también otros sonidos que se mezclan e interfieren…el ruido del motor del vehículo, el del aire comprimido de los sistemas de freno y amortiguación que salen expedidos por  segundo , el claxon repetitivo y fuerte, los alaridos de los que quieren salir desesperados  por estar lejos de las puertas. Los que son el motivo de que se mantengan las puertas abiertas y a la vez exigen que los demás caminen para ellos poder entrar y con ello continuar el viaje  (exigencia vengativa de los choferes de no arrancar hasta que el vehículo no tenga la hermeticidad permitida por las autoridades) .
En medio de este panorama trato aun de buscar el origen de ese sonido mezclado e indefinido que me llega a un volumen considerable , pero aun indescifrable .
Al fin las puertas se cierran con ayuda exterior de un desconocido que prensa los cuerpos, ya del todo enlatados hay  gritos y gemidos que poco a poco se desvanecen .
Entonces.. ¡Eureka! Finalmente  logro percibir de qué trata el sonido perturbador. Es nada manos que  la mezcla de dispositivos de audio incluyendo la vocina  principal de la guagua.
Nada, un todo en uno , como para aburrirnos. Y ahí tenemos  dos reggaetones de factura nacional , uno extranjero y una timba de baja.
Todos al mismo tiempo y a puro volumen.
Primero te molesta ,espera, y luego te taladrará los sesos.
 Me concentro en temas agradables, traigo a mi mente el frescor de una playa, saboreo un rico Mojito, me convierto en Buda. Un seco frenazo y la siguiente reacción en cadena que provoca me devuelve a la realidad.
Y llegan y van más  paradas con el mismo ciclo de puertas cerradas, puestas abiertas avalancha de personas y vocablos agresivos, empujones y sobre todo música mezclada y estridente.
Se rebana mi cerebro mientras esquivo lo que parece ser un carterista.
Lo mejor que tienen los momentos malos es que no son para siempre y aunque falta ,ya se anuncia el Horizonte ,adiós a mi Purgatorio.
¿Pero que me sucede? Comienzo a estresarme. Las puertas están atascadas de gente y mi impaciencia se desborda al no poder bajar.
¡Permisooooo! Oigo un grito que me ensordece y me sorprende saber que proviene de mi desgarrada garganta en un total descontrol emocional.
 Conecto con un Coro de sopranos y tenores que a mi alrededor comienzan a gritar la  misma expresión   que obra como un  milagro ante la masa desbordada que se reacomoda para poco a poco abrirle  paso a la desesperación.
El ómnibus se detiene asmático con su aire comprimido. Ahora soy yo el que sufre por salir. Me estrujan cual papel de cartucho inexistente.
Salgo al fin despedido, escupido por la béstia rodante que sigue desafiante  su rumbo .
Entra el aire en mis pulmones , mi piel se colorea , tomo formas humanas . Camino y me hallo ligero, solo ligero, no triunfante.
 Porque como los espartanos,  bajé sobre el escudo, no con el escudo.

 Editado por mi

sábado, 25 de marzo de 2017

El Comodín X







Por José Luis Diez Galván

La Generación A,B ,C …..sin Y , pero con X.
Generación de los llamados Alberto , Luis, Antonio, Carlos , Ada, Beatriz , Cristina, Juan  y tantos más . Fueron mezclados con otros de procedencia eslava , Nadia , Vladimir, Boris, Katia, Alina, Valentina e Ivan, por solo citar algunos
Nada que ver con la posterior generación de los nombres con Y
Yonelsys, Yanelsis, Yanysleydy, Yoandry, Yusnavy…los Yuyuyu como les diría yo.
Enmarcar esta generación nuestra en plazos de tiempo no sería plausible, si no en el protagonismo de acontecimientos que la marcaron. Nuestra generación podría evaluarla progresivamente como feliz, romántica, crédula ,disciplinada ,flagelada, defraudada y desahuciada , fuimos la generación que pronuncio por primera vez la máxima de: “ Pioneros por el comunismo seremos como el Che” usando pañoletas azul y blanco con uniformes caqui almidonados.
Fuimos , siendo aún niños, llamados al programa de estudio –trabajo en escuelas al campo apartándonos del calor del hogar y del cuidado de nuestro padres , para someternos al amparo de profesores incógnitos que con resignación estoica se sometían a ese reto, teniendo en resguardo nuestras pocas pertenencias en rusticas maletas de madera confiando su seguridad en llaves colgadas a nuestros cuellos, dormimos en locales que eufemísticamente llamaban albergues, de escasa iluminación y ambiente de galeras , comíamos en vajillas de aluminio comidas de precaria confección y procedencia incierta, nada que ver de las elaboradas con el amor de nuestras madres que incluían carnes de las novenas que adquiríamos por la libreta de “abastecimiento” a las que se sumaban las cuotas que calladamente se transferían de los mayores , enfrentarnos al rocío de los campos en aquellas frías mañanas para trabajar en labores agrícolas para precarios resultados productivos, todo aquello era el precioso costo de formar el hombre nuevo con la complicidad fingida de nuestros padres que se repetían una y otra vez, para procurar creer, que con aquello nos formábamos como hombre de bien.
 Fuimos esa generación que transitaba segura por el camino trazado de la enseñanza. Primaria –secundaria –preuniversitario y después según el sistema de escalafón, la universidad , fue una época de brindar esas oportunidades para todos , pero aunque estaba programado, la diversidad individual se imponía esporádicamente a no acogerse a ese derrotero por no estar dispuestos a pagar el solapado precio para llegar a la profesionalidad.
 Fuimos a los que asumimos que “la religión es el opio de los pueblos”, los que nos confabulamos con la xenofobia, los que oíamos en la clandestinidad los intérpretes musicales de turno prohibidos, los varones que con creatividad clandestina camuflaban el pelo largo con fórmulas hechas de jabón de lavar, agua con azúcar y presillas, los que nos sometimos a tres años de servicio militar en condiciones difíciles , lejos de lugar de residencia y con pases tan esporádicos que se perdían en el tiempo. Fuimos la generación que aspiraba como una máxima la condición de jóvenes comunistas, los mismos que entusiasmados y conscientes donamos las vacaciones escolares para trabajos agrícolas para recaudar  fondos para el XI Festival de la Juventud y los Estudiantes . Los protagonistas del cambio de la tecnología americana por la soviética , pasamos de tener un sobreviviente televisor americano por cuadra a tener ya progresivamente a los célebres Krim , Electrón, Cristal  y Caribe. Presenciamos incrédulos y asombrados los hechos de la embajada del Perú y el éxodo del Mariel, obligados e indignados en marchas populares convocadas y asombrados porque en una supuesta sociedad perfecta, de repente había tantos vagos, escorias  y lumpen.
 En los tantos años que persistió la misión cubana en Angola, fueron muchos los de mi generación que participaron “gustosos” en ella. Ostentar  la condición de internacionalista, era un mérito mayor y la condición más noble del Internacionalismo.
Escuchamos por primera vez hablar del SIDA como algo lejano y ajeno para convertirse en poco tiempo en cercano, flagelo oculto donde la única protección era el uso del condón, convirtiéndose de cómplice clandestino de las furtivas relaciones sexuales, en protagónico personaje educativo en todo el ámbito de la sociedad incluida la inocente niñez.
 Fuimos ciegos espectadores del desastre de Chernobil , de la caída de la URSS y el campo socialista, aunque no recuerdo una imagen del  derrumbe del Muro de Berlin .Y si de que  nos quedamos atónitos a la espera de los que sucedería antes esta situación, convencidos que el futuro pertenecía por entero al socialismo.
 Sufrimos la caída de nuestro nivel de vida, de buscar el alimento donde fuera, hacer bistec de una adobada toronja , picadillos de cascaras de plátanos salcochadas, y cuanta formula criolla de engañar la mente y el estomago.
utilizamos la bicicleta como única solución para tener movilidad, aunque  no vivíamos como Holandeses.
Vimos como el salario dejo de cumplir su función y como la inversión de los valores se  adueño de la sociedad , ingenieros convertidos  en maleteros de hoteles. El oficio de cantineros , Barman o cualquier otro relacionados con el mundo gastronómico se hizo codiciado como esperanza de remediar las penurias de la crisis. Vimos como recurso inminente de otra generación pujante el éxodo del 94 con una mezcla de tristeza y dolor. Se hicieron cotidianos los casamientos con extranjeros de hijas , esposas y hermanas con el único fin de abandonar el barco , deserciones en misiones en el extranjero y una pérdida de valores como nunca antes.
Creció la prostitución y el proxenetismo , la desconocida droga fue ya tema en la sociedad.
Somos los que ahora con 50 años y más se les impone un modelo distinto, no pienso que sea descabellado , suele pasar y se impone  la dialéctica . Pero parece ser que esta generación algo cansada y estropeada y arraigada en otros valores, está al borde del colapso. No tan vieja para entender que los cambios son necesarios , pero si para reconocer que nos movemos de una era analógica y nos enfrentamos a otra digital.
Relevo necesario a un simple Comodín que se ajustaba a cada ecuación. Pero a veces las matemáticas también tienen sus fallos…no todo es un Axioma.

Editado por mi




lunes, 24 de agosto de 2015

El indolente ni aún asará lo que ha cazado



  • No hay un principio único de transformación social. 
  •  La industrialización no necesariamente es el motor del desarrollo ni del progreso.
  • Vivimos una concepción retrógrada de la naturaleza, incapaz de ver la relación entre su degradación y nuestra sociedad.
  •  Es tiempo de hablar de alternativas al desarrollo y no de desarrollo alternativo.

lunes, 9 de junio de 2014

Sí, mucho nos gustaría que Cuba se convirtiera en un país Normal

Leonardo Padura (Mantilla, Cuba, 1955) está en Madrid. En su Feria del Libro ha presentado su última obra, El viaje más largo, editado por Ediciones NED / Futuro Anterior; es un conjunto de sus reportajes publicados en los años ochenta en distintos medios cubanos. El autor de El hombre que amaba los perros (Tusquets, como casi todos sus libros) explica aquí cómo el periodismo influyó en su literatura y qué visión tiene hoy de su país, qué futuro querría para él.

Pregunta. Hay muchos personajes en sus novelas, y hay personas concretas, Hemingway, Trotsky, Mercader, José María Heredia, Stalin… ¿Le ha ayudado el periodismo a tener esa relación con la realidad desde la ficción?

Respuesta. Soy un escritor-periodista, o un periodista-escritor, mi carrera ha sido paralela. La creación periodística ha sido una escuela. En El viaje más largo, hay una serie de reportajes en los que se construyen personajes reales porque es periodismo, pero están concebidos de forma literaria. El personaje histórico tiene, sin embargo, un problema muy grave para el escritor de ficciones. Y es que la vida no siempre es dramática en el sentido literario. [El protagonista de La novela de mi vida], Heredia, por ejemplo. Su vida fue trágica, pero si la cuentas de la forma en que ocurrió no funciona en la literatura de manera dramática, tienes que intervenir y hacer las adecuaciones necesarias.

Hoy se mira al país con la perspectiva de qué es lo que va a ocurrir

P. Todas sus novelas le sirven para hablar muy en primera persona de su país y sobre todo de La Habana.

R. Toda mi literatura está escrita en función de lo que ha sido y es Cuba, esto también es parte del periodismo. Este libro de reportajes de los años ochenta y en toda una serie de trabajos que se remiten al siglo XVIII y XIX son una especie de búsqueda de los orígenes de lo cubano. Ese sentido de pertenencia a Cuba, a La Habana, a un barrio de La Habana que se llama Mantilla, es como una obsesión, es mi signo de identidad literario. He tratado de reflejar la vida de los cubanos, y sobre todo la vida de La Habana. Es una ciudad que me habla, que se comunica conmigo, en la que conozco cómo reaccionan las personas, cómo viven, cuáles son sus aspiraciones y frustraciones.

P. Ha dicho que la contemplación de los personajes reales o ficticios que crea le ha ayudado a interpretar por qué esa isla es como es. ¿Cómo es?

El verbo cubano más practicado es resolver: encontrar los medios para arreglar tu vida

R. Cuba es un país desproporcionado, ha tenido una proyección universal mucho mayor que sus dimensiones geográficas. Desde el siglo XIX, cuando ya comienza a ser una nación con características independientes, empieza a tener una proyección hacia fuera y una creación interior muy importante. Primero está la parte económica, en el XIX se convierte en un país riquísimo. Es el momento en que empieza a producirse una creación literaria y cultural que desborda los márgenes cubanos. Heredia es el primer caso, pero en el siglo XIX, entre los siete u ocho poetas más importantes de la lengua hay tres cubanos, Heredia, Martí y Julián del Casal. En el XX Cuba da autores como Alejo Carpentier, Nicolás Guillén, Eliseo Diego, Guillermo Cabrera Infante, de una gran proyección. Alicia Alonso que es una de las grandes bailarinas del siglo; hay un campeón mundial de ajedrez, José Raúl Capablanca, y eso hace que se vea una isla desproporcionada. Se produce una revolución y Cuba se convierte en un referente para la izquierda universal, sobre todo para la latinoamericana y ha estado en el centro de la atención. Ese sentimiento de grandeza, de desproporción, nos ha acompañado desde los orígenes hasta estos momentos.

P. ¿Cómo se manifiesta el carácter desproporcionado de Cuba?

R. Todavía se le mira en el mundo con una lupa muy especial; también ha tenido un reflejo en proyecciones concretas, en América Latina, en países como México o Argentina, con gran tradición literaria tienen un grupo de escritores instalados en la referencia universal europea o norteamericana; la otra es Cuba. Hoy creo que se mira a Cuba con la perspectiva de qué es lo que va a ocurrir en ese país.

P. ¿Qué va a ocurrir?

R. Es lo que no sé, es muy difícil hacer predicciones de futuro.

P. ¿A usted qué le gustaría?

R. Me gustaría que se convirtiera en un país más normal, en el que las personas trabajaran y tuvieran un resultado de su trabajo que les permitiera vivir dignamente. Para que llegue esa normalidad hay que resolver problemas económicos muy profundos. Hubo un periodo de excesivo romanticismo político y deficiente preocupación por lo económico y creo que se está entrando en otro de un mayor pragmatismo económico y también político. Raúl Castro ha anunciado que termina su mandato en 2018 y ahí se abre la gran interrogación, cómo continuará siendo Cuba cuando ni Fidel ni Raúl estén al frente del país.

P. Dice en el prólogo a El viaje más largo que la “mediocridad oficializada” había marginado a grandes figuras. ¿Qué consecuencias ha tenido esa marginación oficial de la realidad cultural y literaria de la isla?

R. Se puede marcar 1971 como el principio de ese periodo, aunque dos o tres años antes se venía gestando lo que se ha llamado el quinquenio gris o el decenio negro de la cultura cubana, la época de la marginación de un grupo de importantes figuras de la literatura, la plástica, del cine o el teatro por razones religiosas, sexuales o de otro tipo porque eran incómodos para los códigos de aquel momento. Eso se sumó a la marginación que ya existía de los artistas que salían a vivir fuera de Cuba, prácticamente considerados cadáveres literarios. De Cabrera Infante y de muchos otros que salieron no se volvió a publicar nada en Cuba. A finales de los años ochenta, principio de los noventa empezó la recuperación de una parte de las grandes figuras de los años setenta que estuvieron marginados. Pintores como Servando Cabrera o escritores como Lezama y Virgilio Piñera. El rescate de estas figuras fue algo tan necesario que se convirtió en un culto… Por otra parte los escritores iban teniendo acceso a esa literatura que no se publicaba en Cuba. Una de las educaciones estéticas fundamentales de toda mi generación literaria estuvo en la lectura de Cabrera Infante porque es imposible escribir en cubano sin haber leído su obra, es el creador del idioma habanero literario.

P. A Hemingway le dijo un día el redactor jefe que le mandara verbos. ¿Cuáles serían los verbos cubanos de hoy y los que usted escucha?

R. El verbo cubano más practicado es resolver. Resolver en Cuba significa encontrar los medios legales, semilegales o ilegales de arreglar tu vida cotidiana, resolver lo abarca todo, no se puede entender la vida cubana sin entender lo que para los cubanos significa el verbo resolver.



Tomado de El País

martes, 3 de junio de 2014

125 años, 10 curiosidades y 1 sabia reflexión de Charlot


  1. A los cinco años debutó en la actuación sustituyendo a su madre en un music-hall.
2. Se libró de combatir en la Primera Guerra Mundial por su baja estatura (1’65 m).

3. Además de actor, fue director, productor y autor de la música de la mayoría de sus películas.

4. En una ocasión, el cómico se encontró en una reunión con el famoso Albert Einstein; en cuanto tuvo oportunidad, el científico manifestó su admiración por el actor británico: “Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal; todo el mundo le comprende y le admira”, fueron las palabras de Einstein a las que Chaplin respondió: “Lo suyo es mucho más digno de respeto, todo el mundo le admira y prácticamente nadie lo comprende”.

5. Se dice que Chaplin era admirador del cómico Mario Moreno Cantinflas, e incluso intentó realizar una película con él, sin embargo, el proyecto nunca pudo ser concretado.

6. Se comenta también que en una ocasión participó en un concurso de imitadores de Charles Chaplin como Charlot, sin embargo, no logró llegar ni a las finales, aunque algunos afirmaban que alcanzó el segundo o tercer lugar.

7. En 1940 fue nominado en la categoría del Oscar como mejor actor por su participación en El Gran Dictador, sin embargo, no ganó. Se trató de una competencia reñida, junto con él otros grandes histriones fueron nominados: Henry Fonda por Las uvas de la ira; Laurence Olivier, por Rebeca; Raymond Massey por Abraham Lincoln y James Stewart, por su actuación en Historias de Filadelfia.

Supuestamente, la idea de realizar la película el Gran dictador le vino a Chaplin cuando se enteró de que Hitler tenía su misma edad, además de parecérsele en complexión y talla. Asimismo, ambos había superado un origen paupérrimo para alcanzar diversos logros en sus carreras, además Chaplin aseguraba que Hitler había copiado el bigote de su personaje Charlot.

8. Aunque la película estaba prohibida en Alemania nazi, cuentan los rumores que Adolph Hitler hizo traer la película y la vio hasta dos veces; al respecto, Chaplin siempre comentó que habría dado lo que fuera por saber cuál fue la opinión del mandatario sobre la película.

9. Charlie Chaplin fue el primer actor que apareció en la portada de la revista Times, en la edición de julio de 1925.

10. Fue candidato al Premio Nobel de la paz

Tomado de Internet



sábado, 15 de febrero de 2014

Without Santiaguito


 Confieso,  justo ahora es que me entero,
 Incrédula y esperanzada te  busco , 
pero  ya alcanzo a leer la fecha fatídica en Wikipedia. 
Entonces es verdad ,  evidente , ya todo un hecho.
Aunque no supiste de mi, no me viste en tus conciertos, 
si no  sabías que existiera , por qué siento hoy esta pena?
Quizás fueron los cándidos años , su música profunda y una  juventud 
con  esperanza en el mañana.
O  quizás,  fue por el  poniente Sol y el viento tibio del Sur  jugando
 entre tu enmarañado pelo.
 Yo, ...
 solo una más con uniforme entre tantos los que allí aplaudieron.
 El caso es que ya no estás , lo cierto es que te has muerto.

Nombre real Santiago Feliú Sierra
Nacimiento 29 de marzo de 1962
Origen Bandera de Cuba La Habana (Cuba)
Muerte 12 de febrero de 2014 (51 años)
Ocupación Cantante
guitarrista

productor

compositor
Información artística
Otros nombres El Eléctrico
Género(s) Canción de autor
Trova
Instrumento(s) Guitarra
piano

percusión
bajo

armónica

batería
 

lunes, 23 de diciembre de 2013

Murphy y la suerte de tener a una sobrina especial.


Llevo días meditando que tema elegiría  para  hacer llegar mi felicitación en esta Navidad a todos los  fieles y pacientes seguidores de este rinconcito.
Y es que llevo meses ausente, con el  Blog tan desatendido,  como si mis Musas anduvieran como las de Serrat  en una de sus canciones…pero esta vez se marcharon si, pero en perennes vacaciones.
Aún  pretendiendo alejarme de todo lo cursi que lleva implícita esta época del año  se me hace inevitable sumarme  a la avalancha.
Y es que todos los años la misma misa:
Primero: Soportar los anuncios tontones de la Lotería. 
Segundo: Lo más deprimente y odioso (sobre todo para los que nos quedamos sin premio)  es ver a los que ganan con sus copas de cava celebrando cutremente. Si te toca…quédate en casa , en familia , pero por Dios! Aléjate de las cámaras ...y luego  escucha las preguntas de los periodistas ...y las respuestas de los ganadores…te darás cuenta que  no  son más que copia y pega.
Periodista: ¿Qué va a hacer con el premio?
Ganador: Bueno, tapar algunos agujeros.
Y que obsesión con lo de TAPAR AGUJEROS. Ni que vivieran  dentro de un Queso Gruyère.
Y es que por fín  hoy  llegó el día tan esperado por todos, y por mi pequeña familia, el día del Sorteo de Navidad en que año tras año se reparten en toda España cientos de miles de hermosos euros.
En consecuencia  se cumplen quimeras o se van abajo monumentos  de ilusiones, tema generado por  tradiciones, los sueños y  por tanta puñeta de publicidad.
Y aunque te digas y redigas que tú y la suerte no tienen mucha empatía, terminas siempre comprando uno, dos, cuatro y siete números.  Que si participaciones  de aquella pastelería en la que compras el pan, de esa otra que entraste  al baño corriendo , desde  la rifa de la apetitosa cesta que le propusieron a tu hijo en  la escuela hasta el número aquel que creíste hecho a  tu medida, o quizás  ese doble nueve que te trae lindos  recuerdos . El caso es que de pronto te  ves con un ramillete de boletos a los que mimas, le enciendes velas, colmas de besos y te sorprendes un día contándole tus penas.
Tu sobrina se muda a un sitio nuevo y le animas…
 …Pues busca un número por allá,  a ver si nos trae la suerte.
 Así que ella que es una Santa, termina creyéndote adivina y corre a comprar uno que termina en 8.
-Por el cumple del abuelo, dice ella  -que tenía buena mano con la “Bolita” en Cuba.
Y aún no  basta, porque  la noche anterior al sorteo te das cuenta que te faltaron   por comprar las  terminaciones  6, 2 y 5.  
Siiii, es justo cuando comprendes  que cuentas con un 99.99 % de probabilidades  para no ganar nada, pero sí de acordarte para siempre del muy nombrado Murphy, científico que pasó a la historia por su simple frase “Todo lo que pueda salir mal, pasará”.
Y como toda causa tiene un efecto, este año el Sorteo terminó en 6…y en 2, y también en 5.
Tengo una conocida con una economía muy sólida , que suele decir que el dinero no trae la felicidad. Yo trato de interiorizarlo como la más pura verdad,  porque es cierto, hay muchas cosas más importantes que el dinero…pero son tan caras!
Así que después de aburrirme de ver mi cara larga todo el puñetero día al conocer que esta vez no cobro ni el reintegro, se me ocurre consultar un poco  la historia y  me entero que el primer sorteo celebrado en Navidad tuvo lugar el 18 de diciembre de 1812 en la ciudad de Cádiz.  Dice así:
 El premio  'Gordo' fue para el número 03604, (a que este  4 si lo teníamos) billete que costaba entonces 40 reales y con un premio de 8.000 pesos fuertes.
Desde el primer sorteo, fueron los niños de San Ildefonso los encargados de cantar los números, que hasta 1913 estaban impresos en papeles. A partir de esta fecha, se implantó el sistema de bombos y bolas de madera que se sigue utilizando hoy.
Y continúa…
En la actualidad, todos los 22 de diciembre la ilusión irrumpe en los hogares españoles gracias al sorteo extraordinario de Navidad, cuyo premio máximo tiene un valor de 4 millones de euros.
Y  termina con un positivo  tranquilizante…
Pero los que acaban el 22 de diciembre con las manos vacías aún tienen una fecha en la que confiar: el 6 de enero, cuando se juega la Lotería de El Niño.
Caramba!!   Como aseguró Fito Paes...Quién dijo que todo  está perdido? … así que localizo urgente el teléfono, llamo una  vez  más a mi Sobrina y le digo,
Aly, busca un "buen número" entre las dos para el día 6,  que esta  si la ganamos!!.
                   

Nota de la autora:  En caso de llevarme el  Gordo les prometo no brindar con Cava...en todo caso  con una buena botella de  añejo Habana Club , aquí les dejo por hoy con 15 mandamientos . Solo por casualidad me tropecé hoy con el octavo;  lo tiré ayer.
1-Si en tu vida aparecen 3 oportunidades, lo harán simultáneamente.
2- De entre las 3 oportunidades, escogerás la peor.
3- La anilla de una lata de cerveza se romperá únicamente en el caso de que sea la única que queda en la nevera.
4- El último día de tus vacaciones conocerás a la persona más interesante de tu vida.
5- En todo hogar las plantas más feas sobreviven al resto.
6- Si  piensas en algo bueno, no sucede; si es malo, dalo por hecho.
7- Nunca necesitarás nada que guardes por si lo necesitas.
8-Cuando tras años de haber guardado una cosa sin usarla, decides tirarla, no pasará más de una semana cuando la necesites
9-Si quieres que algo baje de precio inmediatamente, cómpralo.
10-Cuando un cuerpo se halla sumergido en el agua, llaman a la puerta.
11-Los primeros kilos que se pierden son de aquellas zonas que hasta ahora han sido las únicas atractivas que tenías.
12-La urgencia es inversamente proporcional a la importancia.
13-Si echas a caminar, el autobús llegará precisamente cuando te encuentres a mitad de camino entre las dos paradas.
14- El bolígrafo que nunca escribe es el que está justo al lado del teléfono
15- La ley de Murphy anula cualquier otra ley.


domingo, 1 de septiembre de 2013

"El pájaro siempre es pájaro"



 Txoria txori
 Mikel Laboa

Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habría escapado.
Pero así,
No hubiera vuelto a ser nunca más un pájaro.
Y yo...
yo lo que amaba era que fuera pájaro.
Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habría escapado.
Pero así,
No hubiera vuelto a ser nunca mas un pájaro.
Y yo...
yo lo que amaba era que fuera pájaro


Mediados de los años 80 , años de buena música, despertares desolados , madrugadas en vela, de cuadernos  y  libros prestados,  crujientes "discos" de queso de la cafeteria Lacret,  cines con colas y salidas atiborradas , la infernal ruta mañanera de la 13 y la  101.
Deliciosos sueros y batidos de helado , Virulo en el Carlos Marx . El Carmelo de 23, Sandwich a 1.20 $ . Cementerio de Colón en las tardes. De pizzas y bambinas,  esquina de Santos Suarez y 10 de Octubre ... tocinillo del cielo  a 30 centavos. 
Epoca de  buscarte , llamarte , pero no encontrarte.

Aprendí a escudriñar en los estanquillos de periódicos. Con buena suerte  encontrabas algo interesante para llevar a casa, unas esterillas rojas para apoyar los platos, un bolso búlgaro de fina piel , desde un rebuscado cofre de cristal bohemia hasta  ....un sencillo poema para colgar.

Sí, me emocionó su contenido. Recién  unos años habia visto el filme de Tomás Gutierrez Alea, "Hasta Cierto Punto". Trataba entre otros temas de la vida cotidiana de sencillos trabajadores del Puerto de la Habana , identificados  generalmente por su duro  machismo.
La actriz Mirta Ibarra se estrenó en la piel y mente de una simple "Tarjadora" y joven madre soltera vecina del Ultramarino pueblo de Casa Blanca. Alrededor de este  entorno se enfocó la crítica y dudosa mirada de estos rudos hombres a la incorporación paulatina de la mujer al estudio y al trabajo fuera de casa, ...y con ello a la propia independencia económica , el camino de su "liberación".

Contenta por llegar  instalé el "preciado tesoro" en la pared blanca , justo detrás de mi entonces cama de caoba de tres/cuartos.
Era una lámina de buen material, fondo negro y bordadas letras doradas que literalmente decían así:

Si  quisiera le cortaría las alas,
Y entonces sería mía,
Pero no podría volar,
Y lo que yo amo es el pájaro.  

No recuerdo cuantos años permaneció allí, tal vez nueve, quince, o hasta que volví a pintar la habitación y me mudé para una cama mas amplia, quizás fue así.
Hoy por azar encuentro el tema original , no es como lo imaginaba , pero aún me nutre de pies a cabeza de igual manera. 
Su cantautor Mikel  Laboa,  partíó en el 2008 para volar por fin como su ‘Txoria txori’, pero nos queda su voz.
Pocas veces se lee algo tan breve y con tanto significado, válido para el amor, la familia, amistades y por supuesto , la política.
Pocas veces.

jueves, 20 de junio de 2013

Aquellos noventa.



 Humberto apenas podía con sus ojeras el día de su boda. Se casaba en un año bien duro del llamado "Período Especial en tiempos de paz".

Así que esa misma madrugada la había dormido en un portal de la calle Monte en espera  de  la empanada de carne "asignada " ,  bien regulada por una  una tarjeta especial  en honor a su fecha de enlace . Se incluia también en aquel  "bendito" racionamiento  un  cake, cervezas, refrescos y cinco  botellas de ron.
Aún así  celebró una fiesta digna para tan malos tiempos. El descuidado jardín de lo que aún era una majestuosa  casa en Vibora Park sirvió de marco a un alegre, familiar y divertido festín.
Con apenas seis meses de vida intercalabas horas del sueño en tu habitacíon y otras tantas en la sala , jugando a engañar  las amargas y calientes horas de los temibles apagones de ocho horas contínuas . Tú, con tu "osito" en la almohada,  dormido y protegido , yo con mi mano fusionada a un improvisado abanico.
No nos acostumbramos al picoteo de  los pollos de Angelito en el tejado , pero si  a sonreir con  tu gracioso caminar entre las brumas fantasmales de la casa.
Saliste "lechero", matemáticamente fatal para que rindiera el único litro diario. Por suerte tu amistoso paladar admitia  cualquier otra etiqueta conseguida , ya se tratara de leche condensada,  evaporada, de vaca  y hasta de chiva.
Luego, le  contabas cuentos viejos al abuelo ya nuevo de tanto quererte.

Si que fueron tiempos difíciles, se que también se vivieron con deseos, corazón e intensidad. Porque a pesar de tantas dificultades , a pesar de tantas escaceses, nos alimentaba la esperanza e irradiabamos un poco de optimismo y mucha, pero mucha fé.

Es por ello que hoy quiero compartir el  siguiente escrito :

miércoles, 5 de junio de 2013



¡Éramos tan sanos!


Un estudio aparecido en el British Medical Journal asegura que fueron beneficiosos para la salud de los cubanos el hambre y las vicisitudes que padecimos durante los años del Período Especial.

Según dicho estudio, en aquellos años, debido a la drástica disminución en la ingestión de calorías y la consiguiente disminución del peso corporal de las personas, se redujo considerablemente la mortalidad por diabetes y enfermedades cardiovasculares en Cuba.

También asegura el estudio que fue muy beneficioso para los cubanos que la dieta forzosa se viera complementada por largas caminatas y los viajes en bicicleta a los que nos vimos obligados porque la falta de combustible hizo que colapsara el transporte público.

Para los que vivimos aquellos duros años 90, cuando parecíamos zombis a los que, de tan flacos, las raídas ropas se nos caían del cuerpo, resulta insultante la desfachatez de estos doctores que, si no son cretinos con diplomas, deben ser fieles admiradores de Joseph Mengele.

¡Extraño y bien insensible modo el de estos doctores de calcular la mortalidad! Debían explicar que en aquellos años disminuiría la mortalidad por diabetes y enfermedades cardiovasculares, pero aumentaron los suicidios por pura desesperanza, los devorados por los tiburones y los ahogados en el estrecho de la Florida. Y ya que hablan de la conveniencia de combatir el sedentarismo, cómo no, también de los ciclistas fallecidos en accidentes de tránsito o los que mataron para robarles sus bicicletas.

También hubo muertos e incapacitados por enfermedades propias de campo de concentración, como la polineuritis que padecieron millares de cubanos. Las autoridades sanitarias del régimen atribuían la rara enfermedad al abuso del alcohol y el tabaco para no admitir que se debía a la desnutrición.

Pero supongo que los autores del estudio, científicos al fin y que solo entienden de cifras y experimentos, no deben estar demasiado interesados en este tema. Después de todo, se trata del Tercer Mundo, específicamente de cubanos.

Las personas, que se iban para el trabajo con un vaso de agua con azúcar o un cocimiento de jengibre, hojas de naranja o caña santa como desayuno, se desmayaban en las guaguas, en la calle; los niños en las aulas, los presos y los reclutas en las formaciones, pero es posible que no hayan sido demasiados los cubanos que fallecieron de inanición durante el Periodo Especial.

Sé que siempre habrá alguno que diga -y tendrá razón- que en el África subsahariana es mucho peor. Pero eso, al menos a mí, no me sirve de consuelo.

Según el estudio, en la primera mitad de los años 90, la dieta de los cubanos se redujo de 3,000 calorías diarias por persona a 2,200. Es poco, pero basta para no morir de hambre. En 1946, la doctora Adelheid Wawerka afirmó que “una dieta de sólo 1,500 calorías diarias es demasiado pequeña para vivir, pero demasiado grande para morir”. Los cubanos, siempre tan excepcionales, tuvimos a nuestro favor 700 calorías de más para sobrevivir. Al menos según el estudio del British Medical Journal.

En realidad, estuvimos más cerca de la “inanición científica” de que hablaba la doctora Wawerka que de las 2,200 calorías que dicen en el British Medical Journal. Incluso hoy, debido al alto costo de los alimentos en relación a los bajísimos salarios, no son muchos los cubanos que pueden ingerir esa cantidad de calorías.

La dieta de los cubanos de a pie (por supuesto que no me refiero a la élite privilegiada y a los ricos que ya hay) sigue bien distante de las 2,500 calorías que se supone debe consumir diariamente un adulto. Se calcula que la dieta diaria de un cubano promedio -de los que comen viandas, arroz y frijoles y de vez en cuando, si tienen dinero, vegetales, huevo y pollo- está por debajo de las 1,500 calorías.

El estudio del British Medical Journal considera que éramos un pueblo más saludable en los años del Periodo Especial, cuando estuvimos a un pasito de la olla colectiva. Pero, en vez de quedarnos como estábamos, bien flacos, con las costillas afuera y los pantalones cayéndose, apretando el culo y dándole a los pedales de las bicicletas que enviaron los camaradas chinos, en cuanto autorizaron las remesas, despenalizaron el dólar, acudieron los inversionistas extranjeros y Venezuela sustituyó a la Unión Soviética, nos dio por comer un poco más y mejor y por recuperar las libras que habíamos perdido. En consecuencia, nuestro castigo fue enfermar de diabetes y sufrir infartos y accidentes cardiovasculares.

¡Malagradecidos que somos los cubanos! ¡Cuánto nos quejábamos del Período Especial, cuando éramos tan sanos! ¿Será cierto eso de que uno nunca sabe lo que tiene hasta que no lo pierde?

Luis Cino
Cubanet, 22 de abril de 2013.